¡Adolescer 2021 no para!

Los objetivos del primer foro debate, titulado “Salud, derechos sexuales y reproductivos, y Covid-19”, fueron: intercambiar saberes y experiencias en el trabajo de los participantes (delegados/as y especialistas) con infancias y adolescencias, en torno a esta temática; debatir sobre la salud y los derechos sexuales y reproductivos en las infancias y adolescencias y analizar el tema de la salud y los derechos sexuales y reproductivos en el contexto de la Covid-19.

En un primer momento el debate estuvo acompañado por la Ms. C. Francisca Cruz, Coordinadora del Programa Nacional de Adolescencia, especialista de 1er y 2do grado de Pediatría. Posteriormente, se unió a la conversación la Ms. C. Lisett del Rosario López González, jefa del Grupo Nacional de Pediatría del Ministerio de Salud Pública.

Los participantes -quienes se encontraron muy activos- tuvieron diversas interrogantes, por ejemplo: cómo actuar ante el suicidio en la adolescencia, ¿qué elementos consideran esenciales para trabajar con infantes y adolecentes para prevenir situaciones que complejizan su situación de vulnerabilidad; en relación a sus derechos sexuales y reproductivos y su salud, de manera más general?, ¿cómo se proyecta el país para proteger del virus del papiloma humano a los chicas y chicos?, entre otras.

Durante el intercambio de opiniones se profundizó en la pertinencia de apropiarse de las voces y experiencias que tiene los/as adolescentes para desarrollar espacios de intercambio y de diálogo con ellos en lo que se pueda abordar temas como: la primera vez, la descarga, sexo en grupo, relaciones abiertas, alcoholismo, presión grupal, respuesta sexual humana vinculada a los mitos del placer, autoestima.

Asimismo, Ms. C. Francisca Cruz señaló que se debe trabajar en función de que los adolescentes varones también se impliquen en la tarea de asumir la responsabilidad de su sexualidad, tanto en la prevención de embarazos como de las ITS. Pues, de cierto modo la sociedad le ha otorgado esta responsabilidad a las niñas. Los roles, estereotipos y el poder de género están presentes en la educación sexual, en algo -que por lógica- nos incumbe a ambos sexos.

La especialista añadió que «la situación de madres adolescentes solteras y el incremento de ITS ES PREOCUPANTE».

En relación a las intervenciones de las especialistas y participantes, se pudo identificar temas importantes en los análisis relativos a nuestras infancias adolescencia: el embarazo en la adolescencia; las conductas de riesgo, que muchas veces derivan en el contagio de alguna ITS; el suicidio en estas etapas del desarrollo; estructura de oportunidades para acceder a medios de protección, como es el caso del preservativo; la importancia de la educación para la salud y la sexualidad en las instituciones de formación como es el caso de las escuelas; los medios de comunicación y las emergencias grupales como vehículos efectivos para la promoción de los derechos de esta población.

De igual modo, llevar lo referido a la sexualidad en la adolescencia a las familias, para así eliminar tabúes con respecto al tema de la sexualidad; el trabajo con la Enseñanza Sexual Integral a través de la agrupación enREDando (Rosario-Argentina) con el proyecto Mandando el ESI con el objetivo de intercambiar con educadores, profesionales y jóvenes, dándonos cuenta de la existencias de mitos y tabúes en el tema; la necesidad de trabajar los temas de los derechos sexuales y reproductivos y de la salud con los propios adolescentes, en aras de empoderarlos, realizar un trabajo preventivo y sensibilizar sobre estas temáticas.

Algunas alternativas identificadas para el trabajo con infantes y adolecentes serían: fortalecer las metodologías lúdicas y artísticas que fomenten la expresión social; recrear mensajes en favor de los derechos sexuales y reproductivos, que induzcan prácticas de control social, concilien las diversas posturas y fortalezcan la red social; lograr una articulación entre los diferentes actores sociales (familia, escuela, comunidad); analizar estas temáticas desde una perspectiva multidisciplinaria e intersectorial; aumentar y mejorar el rol de los medios de comunicación en la formación y capacitación de infantes y adolescentes, en relación con estos temas; sobre todo teniendo en consideración pertenencias que marcan diferencias entre miembros del mismo grupo etario, como la pertenencia a espacios rurales o urbanos y desde una perspectiva de género.

Foro 2: “Participación, ciudadanía y consumo cultural”


Dicho foro asumió como objetivo general analizar diferentes expresiones del consumo y la participación como derechos de la adolescencia en Cuba.

No obstante, otros objetivos fueron alcanzados en el debate: identificar niveles, formas y espacios de participación de los/las adolescentes cubanos/as; analizar las implementaciones de las políticas y programas, vinculadas a estos derechos; reflexionar críticamente las oportunidades y desafíos de la implementación de estos derechos en el contexto cubano actual y sobre la implementación de estos derechos en los adolescentes en situación de vulnerabilidad social.

En esta actividad estuvieron presentes el Ms. C. Pedro Emilio Moras Puig, investigador del ICIC Juan Marinello y profesor auxiliar de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana y el Ms. C. Fidel Alejandro, profesor auxiliar de la Disciplina Comunicación Hipermedia, Tecnología y Sociedad del Departamento de Periodismo de FCOM. UH y Coordinador del proyecto Enredes.

En el debate surgieron interrogantes como: ¿son nuestras instituciones espacios de participación para los adolescentes?; ¿cómo conectan con sus intereses y cuales niveles y formas de participación estimulan?; ¿qué valor tiene el análisis de las mediaciones el estudio de consumo cultural en adolescentes?; ¿cómo estimular a partir de ellas consumos culturales responsables? y ¿qué estrategias pueden desarrollarse a nivel comunitario para estimular y diversificar el consumo cultural en adolescentes?

Se reconoció la importancia del uso del internet en la actualidad y la prevalencia del consumo mediático, además de la necesidad de educar a los adolescentes para asumir roles más participativos en la elección de su propio consumo cultural.

Es importante potenciar desde de las instituciones sobre todo las culturales una programación cultural que satisfaga los gustos, preferencias y necesidades de estos grupos de edades para que ella se convierta también una opción atractiva dentro de lo que los adolescentes y jóvenes consumen culturalmente.

Se torna imprescindible pensar en la educación para la participación en los escenarios actuales pensando en hacer efectiva la participación en la toma de decisiones. Reconociendo que una participación protagónica y real, unida a una comunicación dialógica y horizontal podrían ser la clave para conectar a las instituciones con sus públicos y contribuir a la implementación efectiva de la política cultural cubana.

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