Anthony mira la pelota de reojo, aun molesto y con ganas de salir corriendo hacia ella. Está sentado en el comedor. Frente a él, se amontonan las tareas escolares que no hizo ayer y que hoy, tampoco tiene deseos de hacer. Solo mira el reloj, esperando su encuentro habitual con los muñes de turno.

Desde la cocina, su abuela Elsa, de 52 años, sigue cada movimiento y tiene claras instrucciones del padre del pequeño: “hasta que él no termine sus tareas, nadie lo levanta de esa silla”.

La escena tal vez se repita diariamente en hogares cubanos. Para niños, adolescentes y la propia familia, la enseñanza en tiempos de pandemia es todo un reto.

Covid-19: Brechas de una enfermedad.

La pandemia ha dejado una marca visible en la salud física y emocional de la sociedad. Además, ha acrecentado las desigualdades en muchos países. Miles de personas han visto limitado el acceso a educación, salud, alimentación, vivienda y tecnologías de las comunicaciones.

El cierre de las escuelas ha afectado al 91 por ciento de los habitantes del planeta, según la UNESCO. Datos ofrecidos por el Monitoreo Global de la Educación (GEM) de 2020 revelan que en naciones subdesarrolladas el 40 por ciento de la población no se contempla en programas educativos.

En Cuba, desde el inicio de la Covid-19 el gobierno, los Ministerios de Salud Pública y Educación, La Universidad de La Habana, el Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) y otras instituciones se han unido para orientar y apoyar a la población en tiempos de pandemia.

El Sitio Web del Ministerio de Educación, el Portal #Cubaeduca​ y la aplicación #MiClaseTV​ son tres plataformas desde donde los estudiantes y la familia pueden descargar las actividades docentes televisivas que se transmiten por el #CanalEducativo​. A través de estas tres vías los usuarios pueden descargarlas de manera gratuita.

Huellas del confinamiento en niños, adolescentes y jóvenes

Carmen Beatriz Borrego Calzadilla jefa de la Sección de Salud Mental del Minsap explica que el programa sicosocial conformado durante la contingencia sanitaria en Cuba, tiene acciones que integran la promoción, prevención, educación, docencia e investigación.

Carmen Beatriz Borrego Calzadilla jefa de la Sección de Salud Mental del Minsap.

Estudios realizados por especialistas de la psicología, la salud, la pedagogía y la psiquiatría, entre otras disciplinas, reflejan que los niños, adolescentes y jóvenes han asumido actitudes diferentes ante la situación actual.

La irritabilidad, el apego excesivo, la ansiedad, el llanto frecuente, la falta de concentración y la conducta rebelde, son algunas de las respuestas.

La doctora Tania Adriana Peón Valdés, especialista en Psiquiatría infantil destaca que el confinamiento ha generado condiciones hogareñas que no siempre hacen posible el cumplimiento de actividades imprescindibles para el desarrollo de la población infanto juvenil.

La experta aclaró que el juego en la primera infancia, los estudios y la interacción entre los adolescentes son actividades vitales para el desarrollo sicológico que han sido condicionadas por el coronavirus.

¿Aprender desde la distancia?

Para padres y alumnos ha supuesto nuevas rutinas adaptarse a el contexto de una nación que enfrenta a la pandemia.

El escenario actual ha puesto a prueba la capacidad del Ministerio de Educación y otras instituciones cubanas para articular estrategias que garanticen la continuidad de los planes de estudio.

La directora del Instituto de Ciencias Pedagógicas Silvia Navarro, argumenta que las adaptaciones curriculares se han extendido a todos los niveles de enseñanza y han incorporado el uso de aplicaciones informáticas para apoyar ese proceso.

Para padres y alumnos ha supuesto nuevas rutinas y métodos para asimilar conocimientos. Algunos crean grupos en whatsapp para compartir contenidos o aclarar dudas, otros siguen las teleclases o prefieren el apoyo de los profesores particulares.

En Cuba, donde el acceso a internet no es mayoritario, las teleclases garantizan que el conocimiento llegue a todos.

Profesor presencial vs TV

Los padres coinciden en que en el escenario actual las teleclases han sido de gran ayuda.

Varios padres consideran que un televisor nunca podrá sustituir al profesor presencial. Ellos afirman que a distancia no existe esa retroalimentación tan necesaria maestro-alumno, las dudas o inquietudes quedan sin respuesta y la motivación de los aprendices disminuye.

Se limita la relación de ayuda mutua entre los propios estudiantes y habilidades como la escritura, la lectura y la aritmética se reducen.

Además, si no se establecen límites entre el estudio y la convivencia familiar se sobrecargan las jornadas y el tiempo para el ocio es poco.       

Sin embargo, los padres coinciden en que en el escenario actual las teleclases han sido de gran ayuda.

Incluso, algunos sugieren se mantengan cuando regresemos a la normalidad para apoyar el proceso docente.

Redes y grupos de Whatsapp

Internet ha posibilitado la comunicación a nivel global. Durante la pandemia su importancia se ha resignificado desde los espacios académicos y personales.

Whataspp es una aplicación de mensajería instantánea que ha permitido a profesionales de múltiples ramas compartir vivencias, inquietudes y recomendaciones.

Madres Cubanas Por un Mundo Mejor tiene su página oficial en Facebook y se crea para tratar todo lo relacionado con el día a día de la mujer cubana.

Son numerosos los grupos que circulan por redes sociales donde los padres se apoyan para contribuir al desarrollo cognitivo de sus hijos, adaptados a las medidas de aislamiento ante la COVID-19.

Especialistas vinculados a la iniciativa Psico Grupos en Whataspp, explican que abordan diversos asuntos cotidianos. Desde cómo organizar el tiempo de los niños en casa hasta cómo controlar el miedo, la ansiedad y la depresión durante la pandemia. Cada enlace remite a varios temas: adultos mayores, familias con niños, niñas y adolescentes, etc.                   

Aplicaciones informáticas para el aprendizaje

El Ministerio de Educación de la República de Cuba en su perfil digital permite visualizar o descargar las teleclases a través de la aplicación Mi Clase TV para dispositivo móvil Android.

La colección de Software está conformada por los programas A jugar, Misterios de la Naturaleza y Elementos Matemáticos, entre otros. Los mismos muestran el uso y valor de los recursos informáticos para apoyar el desarrollo del proceso docente educativo en todos los niveles de enseñanza.

Iván Barreto, director de Cinesoft, explica que se han estrechado los vínculos de colaboración entre instituciones de la salud y la educación para realizar materiales que a través de la visualidad y la interacción contribuyan a la formación de las nuevas generaciones.  

Aprender desde casa: experiencias

dalmis Fernández confiesa que su hija de diez años sigue las materias por la Televisión Cubana desde el inicio de la pandemia y sus avances son notables.

“El niño debe entender que estudiar es su principal tarea del día. Es importante planificar las horas. Tiempo para jugar, atender mascotas y crear”.

“Las madres del aula creamos un grupo de whatsapp. Las tareas de la maestra han sido sumamente importantes para reforzar conocimientos, así como el apoyo entre todos” explica. 

Héctor Martínez Romero, profesor de Matemática, lleva más de 50 años dedicados a la enseñanza. Considera que, en el caso de su especialidad, se necesita mucho entrenamiento por parte del estudiante para adquirir habilidades en la solución de ejercicios. Una tarea en la que debe contribuir toda la familia.

“Los turnos generalmente son de 45 minutos. Las teleclases duran media hora. Estas últimas han sido muy necesarias. Son más eficaces si se acompañan de la sistematicidad. De lo contrario no se aprende”, apunta.

En ocasiones los padres le comentan que sus hijos tienen dudas y muchos vacíos. Les pregunta si ven las teleclases y la respuesta es no. “Entonces se ha casi imposible avanzar en esa situación”, asevera.

Martínez Romero explica que desafortunadamente muchos alumnos pasan de grado sin vencer y dominar totalmente los contenidos. El problema se agrava con el tiempo.

Ana Miriam González es una madre soltera de 42 años y valora el desempeño de los profesores particulares como decisivo.

“Cada vez que la profesora viene a casa pago 50 pesos por cada asignatura. Es un gran alivio porque mi hija de 12 años recibe clases de Historia, Matemática y Español. Los fines de semana solo me dedico a revisar sus tareas y domina los contenidos”, comenta.

Para Ana Carla Mendoza, alumna de sexto, repasar con un profesor desde casa le ofreció mayor seguridad.

“Siempre grabo las teleclases y así estudio. Luego en casa mi profesora Zulema me explica las dudas y me enseña formas diferentes para hacer un mismo ejercicio”, analiza.

El mundo luego de la Covid-19 no será el mismo. Los efectos a corto, mediano y largo plazo serán cuestiones que deberán resolver los gobiernos de acuerdo a sus contextos económicos, políticos y sociales. La educación es parte de esa renovación y un derecho que debiera garantizarse para todo ser humano en cualquier lugar de este planeta.