Nuestras calles tienen sonido propio, uno muy particular. A veces, un gato maúlla o un perro ladra en la lejanía. ¿Nunca te has asustado con algo que pasa corriendo a tu lado? ¿No te han sorprendido un par de ojos azules y tristes que caminan sobre el latón de la basura? Esos son nuestros animales, mal llamados “callejeros”; debiéramos llamarlos los desamparados.

El escenario se ha vuelto monótono: papeles en el suelo, el pregón de antaño, unos pocos árboles, las colas, los saludos de lejos, los ómnibus, la canción de Bad Bunny o, en el mejor de los casos, un poco de música de los años 80 y, sin faltar, el gato y el perro que transita solo, buscando sobrevivir.

¿Quiénes son ellos? Son los que pasan desapercibidos, los que cruzan las calles intentando no ser lastimados, los que buscan comida en las zonas con olores más fuertes, los que duermen a plena vista, los que viven bajo el sol, el frío, la lluvia, la noche… Algunos nacieron ahí, en las calles; otros vienen de familias que decidieron abandonarlos por viejos, enfermos, juguetones, comelones o, desafortunadamente, porque se aburrieron; los otros son usados, sin compasión, para la reproducción y posterior venta de cachorros de raza; la codicia, la avaricia que no ciega.

Los perros que viven en las calles son los primeros en levantarse para buscar comida y agua; en cambio, los gatos son animales nocturnos y salen de noche, por eso es más frecuente escucharlos maullar en horas de la madrugada. Para ellos esta acción de subsistir se repite día a día. Sobrevivir se ha convertido en una especie de suerte o privilegio. 

No podemos estimar el total de “callejeros” que hay en el país. En el año 2007, el Instituto Nacional de Medicina Veterinaria afirmaba que alrededor de 500 mil gatos y 2 millones de perros coexistían en el país. La Habana con casi 200 mil animales en las calles encabezaba la lista por provincias. 

La reproducción en gatos y perros es acelerada y, lastimosamente, está fuera de control. No puedo numerar las ocasiones en las que me he topado con cajas de cartón, jabas o sacos llenos de perritos o gaticos recién nacidos, perros adultos enfermos o, simplemente, animales que, a la vista de algunas personas, estaban destinados a morir.

Tal situación no resulta aislada, esto nos puede ocurrir a todos. Entonces, ¿qué hacer? Si encuentras algún animalito necesitado puedes tomarle fotos y luego subirlas a las redes sociales y notificarlo –aportando todos los datos necesarios- a los diferentes grupos animalistas que existen en el país. Con suerte, algún protector o refugio podrá acogerlo. Deberías quedarte junto a él hasta que aparezca la ayuda solicitada. Lo mejor sería llevarlo a un veterinario urgentemente para que evalúe sus condiciones y nos oriente los próximos pasos.  

Sin embargo, ¿esto es lo ideal? No, lo ideal es que abras las puertas de tu casa a este animalito. En el caso de no poder adoptarlo puedes darle hogar temporal. También debe verificarse que no tenga ya un hogar, de ser así, posiblemente, sus dueños estén muy preocupados por su conocer su paradero. Si no presenta ninguna identificación, puedes auxiliarte, nuevamente, de las redes sociales.

¿Qué sería esto? Los hogares temporales o de tránsito son las casas que reciben a perritos o gaticos un tiempo determinado para luego encontrarle una familia responsable que pueda cuidarlo.

En estos hogares de tránsito los animales son atendidos con mucho amor y cuidados, en esta tarea los grupos animalistas pueden ayudar durante todo el proceso. Cada uno de estos grupos convocan a las conocidas ferias de adopciones en la cuales puedes llevar a tu protegido. Las ferias de adopciones tienen sus requisitos como que: el animal esté desparasitado, saludable y, en algunos proyectos, que se encuentre esterilizado.

Tal vez nunca hayas cuidado a otro ser, no obstante, aleja el miedo y las preocupaciones de tu pensamiento. Existen páginas y revistas en la web que nos ayudan en esta tarea, una de ellas es www.expertoanimal.com sitio que cuenta, también, con un canal de YouTube. No obstante, retomamos la importancia de acudir a un profesional; los veterinarios te indicarán los cuidados específicos que lleva tu animalito de acuerdo a su estado de salud, edad o raza. 

En una entrevista televisiva, Eusebio Leal comentó que ante el reclamo de una amiga al ver tantos perros en la calle le dijo: «Recoja uno y, a partir de ese momento, en todas las casas restauradas habrá un perro de la calle que está restaurado».