Banco Metropolitano, la Odisea del cliente

Es esta una historia que puede pasar cualquier día, a cualquier hora y en cualquier sitio de la capital, solo que agravado por el momento, sus consecuencias pueden haberse sentido más.

Con Elsa tocando a las puertas y teniendo en cuenta que los días de cobro de muchas de las personas, clientes del Banco Metropolitano, son entre el 5 y el 10 de cada mes; salí corriendo luego de confirmar que había sido depositado mi salario en la tarjeta.

7:04 am. Banco Metropolitano de 23 esquina 8, Vedado.Dos cajeros automáticos fuera de servicio, banco cerrado. Opciones posibles: 100 metros planos contrarreloj hasta la sucursal de dicho banco en 23 y Montero Sánchez. Al llegar, como era de esperar, manifestación del 1ro de mayo tanto para los cajeros como para el las cajas dentro de la sucursal. Interrupciones en el servicio a través de tarjetas magnéticas y cajeros automáticos, se extienden hasta la mañana del 5 de julio de 2021 en sucursales del Vedado.

Por cuestiones de precaución, marco en ambas colas ampliando las posibilidades de acceder a mi salario y poder abastecernos de lo necesario para la esperada tormenta tropical.

9:00 am. Tras casi dos horas de cola esperando con 26 personas aún delante de mí para acceder al único cajero funcionando en la zona, comienzan a llegar los trabajadores del banco. La cola se ¨organiza¨ y es cuando sale una trabajadora y comunica que por cuestiones del huracán la sucursal no prestará servicio. Protestas, improperios, justificaciones; en parte lógicas, en parte inauditas. Las personas se controlan y siguen la cola, extrayendo dinero del cajero de 100 en 100 pesos pues por algún error sin responsable solo se puede hacer así.

Sucursal del Banco Metropolitano 23 y Montero Sánchez, solo un cajero funcionando y decenas de personas a la espera.

Historias de una cola

Elena, vecina de 12 entre 21 y 23, quien desde las 6:30 am se fue a marcar al banco de Línea y Paseo, pues las sucursales de 23 ¨son una tortura¨; regresa sin aliento porque esa sucursal también se encuentra cerrada y la cola para los dos cajeros que están funcionando y a punto de quedarse sin efectivo casi llega a la esquina de Línea y A.

Banco Metropolitano de Línea y Paseo, una de las más concurridas de la ciudad.

Luis, residente en el edificio de 25 esquina 2, llega a las 8:00 am a marcar en la cola para la caja, pues le es más fácil extraer su pensión por esta vía; a la cual ya trató de acceder en dos ocasiones anteriores y desistió por la acumulación de personas. Pero esta vez, teniendo en cuenta la proximidad de un evento climatológico, necesita comprar alimentos para él y su esposa, ambos adultos mayores.

Luis recibe la noticia de no apertura de la sucursal con cara de pocos amigos y al ver la cantidad de personas, resignado marca para el cajero sabiendo que a la hora que salga de allí quizás ya todo esté cerrado porque a las 2:00 pm se suspende la movilidad en la ciudad.

Publicidad esperanzadora mientras la realidad es totalmente diferente

Por mi parte espero paciente. Aparece la gerente del banco ya cerca de las 9:30 am y anuncia que en minutos entrarán en sistema el resto de los cajeros. Para agravar la situación el único cajero disponible se queda sin dinero. Comienza otra vez la batalla y justo en ese instante, comienza funcionar uno de los cajeros prometidos.

La señora que me ha dado el último saca de las profundidades de la fila a una comadre y me dice: ¨lo siento ella viene conmigo, olvidé decirlo¨. ¿Cómo usted entiende esto? Poque mi cerebro le da otro significado.

Casi cuando me toca, estando las susodichas señoras descifrando el misterio del cajero…¡aleluya! entra en funcionamiento otro y logro pasar terminando mi operación luego de 3:47 horas de espera.

Nota sobre la sucursal del Banco Metropolitano de 23 y Montero Sánchez

Slogan del Banco Metropolitano, una paradoja ante la realidad que ofrece.


Es este un sitio caracterizado por la lentitud en el trabajo y por la irresponsabilidad en el servicio. Las experiencias de muchas personas entre las que me incluyo, han sido las peores. Por solo mencionar algunas: tras varios cierres de esta sucursal a causa de COVID-19, solicitar tarjetas allí es arar en el mar; uno entregaba su carnet rectificaba los datos y aun así a la hora de recoger las tarjetas tenían errores y según los trabajadores del banco no era su responsabilidad habiendo ellos introducido mal los datos en el sistema.

Otro error común es que al depositar dinero en cuentas de ahorro cuando se va a consultar estas no aparece saldo ninguno, especialmente cuando se trata de cuentas de ahorro en USD, que solamente gracias a la presentación del comprobante entregado a la hora del depósito se arregla la situación.

Trabajadores de este banco, con la excusa de que han trabajado allí desde su apertura se creen con derecho de irrespetar la cola y por una comisión pasan delante ¨casos¨ suyos. Entonces ¿de qué nos sirve su slogan ¨Banco Metropolitano, su banco en la capital¨? Para muchos es nuestra desgracia en la capital.

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