Por Jorge Luis Coll Untoria

Es un hecho que la 60 Serie Nacional de Béisbol comenzará el próximo 12 de septiembre sin la presencia de público en los estadios. Salvaguardar la salud de todos es la principal prioridad, pero, a pesar de los protocolos que se han establecido, no hay que bajar la guardia, pues hemos visto ejemplos en el deporte mundial de brotes de COVID en equipos y competiciones importantes.

En declaraciones publicadas en el diario Jit, el comisionado de béisbol en el país, Ernesto Reynoso, recalcó que las decisiones aprobadas reflejan el compromiso con el bienestar de peloteros y aficionados, ya que cualquier determinación que se tome resulta insuficiente en comparación con las demandas que impone el complejo contexto actual. Según la nota referida, el directivo expresó que los protocolos se aplican desde las concentraciones de las preselecciones y están en manos de los equipos y autoridades provinciales. Asimismo, manifestó que se han indicado acciones como la ejecución de pruebas PCR para garantizar una mayor seguridad.

Foto tomada del diario Vanguardia

Ponches a la COVID-19

Desde el confinamiento, el jardinero de Industriales, Yosvani Peñalver, explicó a Qva en Directo que la escuadra de la capital se ha sentido segura con las medidas aplicadas, pues se han realizado pruebas PCR al plantel y al personal que trabaja con los peloteros.

“Después que aislaron al equipo como medida de seguridad, nos hicieron pruebas de test rápidos hasta dos veces por semana. Dentro del hotel es de carácter obligatorio el uso del nasobuco y todos los días para ir al entrenamiento, antes de montarnos en la guagua, nos limpiamos con alcohol y al llegar al Latino, igual. En el terreno buscamos la manera de ejercer, en lo posible, el distanciamiento físico”, comentó el zurdo.

“En el hospedaje están dos por habitación. En el estadio hay muchos puntos de desinfección con el agua clorada, alcohol, los pasos podálicos están a la entrada del estadio, de los bancos, de los vestuarios. Eso no es problema allí en la instalación. Se estableció el uso obligatorio del nasobuco y no se saludan con las manos, sino con los codos, tratando de mantener el distanciamiento físico”.

Ernesto Amaya Esquivel, periodista

“La tríada médica es fundamental en los entrenamientos. El doctor, el fisioterapeuta y el psicólogo son los encargados de velar que no haya ningún contagio. El médico está constantemente tomando la temperatura de los atletas y existe también un local habilitado en el Capitán San Luis para cualquier caso que se dé con síntomas de la COVID-19. Se han realizado dos PCR y una prueba rápida, dando negativo todo el conjunto”, reportó en exclusiva desde Pinar del Río el periodista Ernesto Amaya Esquivel.

Foto ilustrativa. Tomada de Jit.

Este panorama se repite en varios escenarios del país, incluso en las provincias que se han visto menos afectadas por la pandemia. Los subcampeones de la serie pasada, los toros de la llanura, se encuentran concentrados desde hace semanas en el Hotel Camagüey.

“Hasta ahora todo ha marchado bien. En el hotel estamos prácticamente nosotros nada más y vamos de ahí al estadio y viceversa. Los protocolos se están llevando a cabo para evitar el contagio”, refirió, vía Whatsapp, el lanzador agramontino Yosimar Cousín, quien espera que, si todo se desarrolla con éxito, la afición pueda ir incorporándose a los estadios.

Mientras tanto, el lanzador cienfueguero Camilo Ballester comentó que, aunque su provincia lleva tiempo sin reportar casos, no significa que haya existido relajación alguna ni disminución de la percepción de riesgo: “Siempre se nos creó la conciencia de que ninguno de nosotros se podía infestar con el virus, porque eso representaba un contagio seguro para el resto del equipo y se afectaría también la Serie Nacional. Sin pases y tomando todas las medidas la situación está controlada.

Los equipos deberán cumplir una serie de medidas higiénico-sanitarias para prevenir la COVID-19. Foto tomada de ACN

“Nos tienen aislados en el Hotel Pasacaballo. Los familiares traían las cosas que nos iban haciendo falta y nos las dejaban en el estadio. No teníamos contacto con ellos. Lo que nos trajeran de la casa era desinfectado con un spray y cloro y así íbamos recibiendo las cosas, a pesar de que Cienfuegos es una de las provincias menos afectadas. Igualmente, en el estadio todo a puertas cerradas, sin que entre nadie, ni familiares, ni nada y usando el cloro, el alcohol y el agua con detergente para la desinfección de las manos. Lo mismo sucedía al entrar en la guagua y en la recepción del hotel”, expresó el serpentinero.

Dada la compleja situación epidemiológica, la lid comenzará en Oriente, y las primeras tres subseries no se jugarán en el occidente de la Isla, según reporta Prensa Latina.

Puertas cerradas, todos a salvo

Jugar sin público puede influir de manera negativa en la motivación de los atletas, sin embargo, el contexto actual demanda que así sea y los peloteros demuestran disposición para encarar la campaña beisbolera.

“Es algo insólito, a lo cual no estamos adaptados. Para mí la afición es vida en un estadio, pero tenemos que entender que la situación que vive el país exige que se tomen medidas que, aunque no nos gusten, tienen que imponerse, porque es para el bien de todos. Necesitamos hacer conciencia y saber seguir adelante”.

Camilo Ballester, lanzador Cienfuegos

“En cuanto a empezar la Serie, existen opiniones a favor y en contra; pero el pelotero llevaba mucho tiempo sin jugar y creo que era algo que tenía que venir. Nos llegó un plan de medidas higiénicas de la comisión médica y debemos cumplirlas al máximo, pero en mi opinión había que empezar la Serie”, manifestó Ballester.

Matanzas buscará revalidar el título en un panorama diferente al de la 59 Serie Nacional. Foto tomada de Trabajadores.

“Creo que la cosa está un poco compleja con el peligro de la COVID, hay muchas partes afectadas y es un poco incómodo llegar a esas provincias con el problema de la pandemia, pero para el pueblo sería un golpe duro que no se dé el espectáculo de la Serie Nacional y, si bien se juega a puerta cerrada, los partidos que se van a transmitir podrán ser disfrutados por el público. El espectáculo es lo más importante”, argumentó Cousín.

El escenario también se hace complejo para los jugadores porque los mantiene lejos de la familia. “Resulta difícil, porque queremos verlos, pero de esta manera nos cuidamos nosotros y los cuidamos a ellos”, afirmó Peñalver y con su opinión coincide Yosimar Cousín, aunque reconoce que el objetivo se está cumpliendo: “Entrenar y llegar en buena forma a la Serie”.

Cuando se dé la voz de play ball estará comenzando una campaña diferente, porque los tiempos así lo exigen y el béisbol no está exento de la realidad. El doctor Francisco Montesinos, jefe de la Comisión Médica Nacional de Béisbol, en su comparecencia en el programa televisivo Mesa Redonda, señaló que se han realizado más de 2000 pruebas de PCR y 850 test rápidos y que, gracias a las medidas del protocolo de trabajo para la etapa pos-COVID, ningún jugador ha dado positivo. Para la Serie se continuarán aplicando las mismas reglas y en el terreno se seguirán un grupo de normas que ya han sido informadas a los peloteros.

Según acotó el galeno, en el banco estarán solamente quienes vayan a participar en el juego y todos portarán el nasobuco, excepto los que están en el campo en ese momento.

Foto ilustrativa. Tomada de Jit.

Además, ningún atleta debe intercambiar con el árbitro, el coach, ni el contrario y la pelota no será manipulada por más de tres jugadores a la defensa, incluso, al finalizar el inning, el siguiente comenzaría con otra bola. Cuando se cambia el pitcher, el manager no debe frotar la pelota y entregársela al nuevo lanzador, esta acción le corresponde al árbitro, quien se la dará directamente. Otro punto importante es que no se deben celebrar jugadas relevantes como los jonrones.

Se estableció realizar un PCR a cada equipo y hacer test rápido antes de cada subserie. Si algún pelotero da positivo, hay que hacerle PCR a toda la selección y los demás pasos para preservar su salud, trasladarlo a un centro de aislamiento, etc. Luego, habrá que pensar hasta en la reprogramación de juegos por parte de la Comisión, explicó Montesinos.

Al parecer, todo está listo para el comienzo de la Serie Nacional de Béisbol número 60. No bajar la guardia será el primer objetivo que debe proponerse cada conjunto para que, de una forma algo inusual, el pasatiempo nacional pueda llegar a los aficionados. Esta vez no habrá congas, cornetas, carteles, ni coros alusivos a los equipos, pero lo positivo es que tendremos béisbol. Una campaña atípica para un año atípico: la serie de la responsabilidad está ya por arrancar.