Por lo general solo utilizamos la cáscara de la naranja para darle un toque muy especial a un postre o para algún guiso que necesite un poco de ralladura. Pero son muchos los usos que tiene esta parte de la naranja, que casi siempre botamos.

La piel de este fruto tiene alto valor nutricional, pues en solo dos cucharadas de ralladura hay 3 gr de fibra, 5 veces más vitamina C que en la pulpa y otras vitaminas y minerales.

Además la puedes utilizar para:


Elimina malos olores de la nevera. ¿Tu frío huele mal? La piel de la naranja puede ayudarte a eliminar los malos olores de la nevera. Llena una cáscara con sal y déjala en el interior: la sal absorberá la humedad y el mal olor, y la piel dejará su aroma cítrico.

Limpia la madera. La cáscara de naranja te permite sacar brillo a las superficies de madera y además dejará un olor muy agradable.

Abrillanta el acero inoxidable. Los aceites naturales de la piel de la naranja también resultan eficaces para eliminar las manchas de agua y abrillantar el acero inoxidable. 

Aromatiza tu armario. Mejora el olor de tu armario colocando un poco de piel de naranja fresca, y retírala cuando se seque. Dejará un aroma cítrico y fresco en tu ropa.

Repelente de incestos. La cáscara de la naranja contiene entre un 90 y un 95% de limoneno, una sustancia química tóxica para los mosquitos, moscas y otros insectos. Puedes fabricar un repelente casero para estos insectos machacando piel de naranja y colocándola en lugares estratégicos, como las ventanas o las puertas.

Favorece la digestión. Tómala en infusión para aliviar problemas de estómago e intestinales, ya que gracias a su alto número de fitonutrientes y flavonoides (tiene más que la pulpa interna), tiene grandes propiedades antiinflamatorias.
Contra las infecciones. La cáscara de naranja es rica en antioxidantes naturales (vitaminas A, como todas las frutas y verduras de color naranja, y vitamina C por supuesto) que favorecen el buen funcionamiento del sistema inmunológico y además combaten infecciones.

Ayuda a bajar el colesterol. La cáscara de naranja contiene hespetidina, un tipo de flavonoide con grandes propiedades para metabolizar la grasa en sangre, y reducirla para facilitar su eliminación.

Para perder peso. Por su capacidad para favorecer la eliminación de grasas, la cáscara de naranja en infusión, es recomendada para acompañar la dieta.

Infusión para la Tos. Es un clásico remedio de la abuela, una infusión que nos ayudar con la mucosidad y la tos y hará que durmamos mejor esos días que nos encontramos tan congestionados.

Desodorante de calzado. Para los que sufren de este mal es un santo remedio, en la noche cuando te quitas los zapatos les pones unas cáscaras de naranja dentro y estas absorben todo el mal olor, eso sí recuerda quitarlas por la mañana antes de calzarte claro esta; se deben cambiar a menudo no funciona reutilizarlas mucho porque al secarse ya no son buenas absorbiendo el olor.

Sal de baño. La dejamos secar luego la trituramos y cuando nos damos un relajante baño, la incorporamos como si fuese una sal de baño, ayuda a limpiar de forma profunda nuestra piel, además se absorbe algo de vitamina C por la piel por lo que el beneficio es doble.