Cuando todo se vino abajo

El aislamiento social, la crisis económica, la rutina, las labores domésticas, los niños, las horas sin hablar, el trabajo, el estrés despuntan como factores principales en las causas de divorcio, cuyo índice se elevó exponencialmente en diversas naciones durante la pandemia. ¿Pero esta vez serán esas las causas?

Para muchos la cercanía del confinamiento también significó descubrir secretos y tener que lidiar con las consecuencias.

Una de las tantas historias que, a través de los medios de comunicación, pudimos conocer fue la de los argentinos Juana y Manuel. Tras 16 años de matrimonio y dos hijos -de 9 y 7 años- decidieron ponerle fin a su vida en común.

«La convivencia forzada 24 por 7 terminó de darle el golpe final. Se acabaron la tolerancia, la paciencia y las risas. Nos mató la convivencia. Jamás habíamos pasado tantas horas del día juntos. Y tampoco somos los mismos que antes. Tener que trabajar, atender la casa, a los chicos, sin ayuda, ayudarlos con los Zoom, trabajar y sobrevivir fue demasiado. Después de casi dos meses de no hablarnos, hace dos semanas tuvimos una mediación y acordamos los términos de la convivencia hasta que termine la pandemia y podamos separarnos», contó Juana para Pysiciencia.

Según la BBC, una encuesta realizada en abril por la organización benéfica británica Relate reveló que casi una cuarta parte de las personas sentían que el encierro había añadido presión a su relación. Una proporción similar dijo que había encontrado a su pareja más irritante. En este caso, fueron las mujeres, más que los hombres, quienes lo afirmaron.

Otra investigación realizada por este grupo en julio del pasado año reveló que «el 8% de las personas dijeron que el confinamiento les había hecho darse cuenta de que necesitaban terminar su relación, pero un 43% dijo que les había acercado a su pareja».

¿Y entonces?

La psicoterapeuta en Florida, Marni Feuerman, indicó a la BBC que «las parejas que eran fuertes antes de que todo esto llegara son aún más fuertes. Ya sabían cómo usar su relación como recurso en momentos de estrés. Las parejas que se han visto más afectadas son aquellas en las que había problemas antes de que esto comenzara».

Aunque si bien se conoce de un alza en el número de divorcios, muchas separaciones no han llegado a este proceso legal por la situación económica. En ocasiones tratan de llegar a acuerdos de mediación, en los que los abogados pueden jugar un papel esencial, para evitar llegar al juzgado.

No obstante, países como Colombia y México registraron durante el primer año pandémico una reducción en el número de matrimonios y divorcios.

Mientras, Forbes informó que, en Ciudad de México, «una de las metrópolis que ha monetizado el turismo de bodas desde hace varios años y tiene de lujos salones para fiestas, reportó un desplome de 56% en el número de matrimonios en 2020. De acuerdo con el la Dirección General del Registro Civil de la Ciudad de México, en 2020 solo 12,042 parejas se casaron, cuando en 2019 hubo más de 27,436 bodas por lo civil».

A su vez, según cifras de la Superintendencia de Notariado y Registro, «el año pasado el número de divorcios tuvo una reducción de 32% al registrarse un total de 16.554 trámites en todo el país. Esta cifra, si se compara con el año inmediatamente anterior, fue menor en 7.723 trámites, pues en 2019 hubo 24.277 divorcios en toda Colombia».

Pese a que no se sabe a ciencia cierta cuántos divorcios contabiliza la nación cubana en este período de pandemia sabemos que este es un asunto serio.

En mayo del 2011 Cubadebate publicaba el trabajo Divorcios en Cuba se han triplicado donde daba a conocer cifras preocupantes en torno al tema. «Los cubanos se unen y se separan con facilidad y frecuencia, señala Mujeres al informar de que se pasó de 22 divorcios por cada 100 matrimonios en 1970 a 39 en 1981 y 64 en 2009».

Kate Moyle, psicoterapeuta del Consejo de Psicoterapia de Reino Unido

  • En las cuarentenas, los hábitos de nuestra pareja que normalmente nos irritan un poco pueden volverse mucho más obvios. El Instituto Gottman recomienda dejar de criticar o culpar a su pareja. Es mejor, dice el organismo, usar frases en primera persona a la hora de comunicarse. “Me siento”, “Mis sentimientos son”, en lugar de “tú haces esto”, “tú me molestas”.
  • Muchas parejas pasan todo el tiempo juntas, pero se dedican muy poco tiempo de calidad. Es importante buscar conscientemente tiempo para estar juntos como pareja, pero también asegurarse de pasar un tiempo separados como individuos, incluso aunque sea en la misma casa.
  • Este es un momento realmente difícil para una ruptura. Si al final sucede, es importante buscar apoyo en familiares y amigos, y también cuidarse uno mismo haciendo las cosas que te hagan feliz y te hagan sentir bien contigo mismo.

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