1077 nuevos casos de COVID-19 fueron confirmados al cierre de este jueves por autoridades cubanas, lo que establece un nuevo récord siendo la cifra más elevada desde inicios de la pandemia en la Isla.

Así mismo se lamentan cuatro fallecidos, por lo que se arriba a la suma total de 429.

Se le dio el alta médica 858 personas y por el momento se mantienen ingresados 24 939 pacientes, de ellos 3 706 sospechosos, 16 716 en vigilancia y 4 517 confirmados.

Hasta el día de ayer la se acumulan en el país 3 025 927 muestras realizadas para el diagnóstico del SARS-Cov-2 y 77 353 personas diagnosticadas con la enfermedad.

La Habana se mantiene como la provincia con mayor cantidad de casos por día con 516 confirmados, seguida por Granma (166), Matanzas (98), Santiago de Cuba (72).

EE.UU. y la COVID-19

Con una de las mayores cifras de casos confirmados al día, y una tasa de mortalidad por el coronavirus extremadamente alarmante, un portavoz de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades del país, anunció que “los estadounidenses que ya hayan completado el proceso de vacunación contra el COVID-19 pueden viajar libremente por el país”.

Como única medida se les exigirá a los viajeros el uso permanente de la mascarilla y que sigan los protocolos determinados en cada transporte y región.

Por otra parte las autoridades afirmaron además que aquellos que fueran vacunados no deberán aislarse si mantuvieron contacto con pacientes.

La nueva medida despierta una alarme un segmento de la población estadounidense que cuestiona las medidas que se han aplicado desde el inicio de la pandemia en el país.

En redes sociales varios usuarios se han pronunciado ante la medida planteado que las necesidades de viajar, así como el estrés resultado de meses de confinamiento, pueden impulsar a algunos a falsificar los documentos legales que los acrediten como “vacunados”, poniendo en riesgo la vida de quienes les rodeen.