Si bien el mes de febrero comenzó con la cifra más alta de confirmados a la COVID-19 desde marzo, en la jornada de ayer disminuyó un poco el número de positivos: 816. No obstante, los datos siguen siendo muy alarmantes.

En correspondencia con este número, 760 fueron contactos de casos confirmados, 223 con fuente de infección en el extranjero y 33 sin fuente de infección precisada, dígitos a considerar.

Por otra parte, y el elemento más triste en el día, se reportaron cinco fallecidos: pacientes de 76, 85, 92, y dos de 93 años edad. Todos presentaban comorbilidades y eran contactos de casos confirmados, lo que demuestra que vuelven a sufrir los más vulnerables.

Al menos un dato positivo hubo en esta jornada: se analizaron 18 095 muestras, la cifra más alta en tan solo 24 horas. Asimismo, se otorgaron 774 altas médicas, aunque todavía es un balance negativo de altas-ingresos. 

Si bien las edades de riesgo son los mayores de 65 años, los niños menores también constituyen un sector de la sociedad preocupante en este nuevo rebrote. En la jornada de ayer 114 niños menores de 20 años fueron reportados positivos, de ellos 106 en edades pediátricas y 701 activos; sin obviar que uno de los pacientes en estado grave es un lactante. ¿Por qué tanta irresponsabilidad de los padres y familiares con estos pequeños? Es inaceptable.

El Dr. Francisco Durán afirmó que los pronósticos avistan números más altos para mediados de febrero. ¿Hasta dónde será el aumento de confirmados? o mejor… ¿Hasta dónde va a llegar la irresponsabilidad de las personas?