Cuba más allá de Sara Gómez

A inicios de esta semana se entregaron los Premios Oscars 2021, y entre los lauros más llamativos estuvo el de Chloé Zhao por mejor dirección en su filme Nomadlan, que además resultó ganador en la categoría de mejor película.
Esta cineasta de origen chino, hizo historia al convertirse en la segunda mujer en ganar el premio a mejor dirección. La primera fue Kathryn Bigelow por la obra The Hurt Locker, que en el año 2010, casualmente, también se llevó la estatuilla por mejor película.
De acuerdo a datos proporcionados por organismos internacionales, solo el 20% de quienes trabajan en la industria cinematográfica son mujeres. Y en cuanto a los Oscar, en las más de nueve décadas de historia de estos galardones, hubo solamente 7 nominadas mujeres en la categoría de dirección.

Tomado de la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA 2019)


Un estudio realizado en el 2014 por ONU Mujeres confirma que en aquel momento, las féminas constituían el 7% de los directores, el 19,7% de los guionistas y el 22,7% de los productores en la muestra de películas estudiada.
La representatividad de las mujeres detrás de cámaras es, sin duda, una de las grandes tareas pendientes de la industria. En cifras actualizadas, según el sitio Statista, en el 2020, las directoras eran solamente el 18%; las guionistas, el 17%; las productoras ejecutivas, el 21%; las productoras, el 30%; las editoras, el 22% y las operadoras de cámara, el 6%. Definitivamente no se ha avanzado mucho, estadísticamente hablando.
Teniendo en cuenta estos datos se advierte la poca presencia y reconocimiento de la mujer en el roles detrás de cámara. Y esta no es una realidad propia de algunos países, sino que afecta a todas las naciones.
Un estudio mundial del Centro de Estudio de la Mujer en la Televisión y el Cine de la Universidad Estatal de San Diego, Estados Unidos que analiza las películas más taquilleras, arroja datos alarmantes sobre el trabajo entre bastidores de las mujeres.

Tomado de Centro de Estudios de la Mujer en la Televisión  y el CIne de la Universidad Estatal de San Diego
En las películas más taquilleras del mundo la presencia femenina en la dirección es menor y en los años anteriores esto se agrava


Nuestro país, como parte de ese entramado social, no escapa de esta realidad.

Cuba más allá de Sara Gómez


Sara Gómez, nacida en Guanabacoa en 1942, es considerada la primera directora de largometraje de ficción en nuestro país. Las temáticas fundamentales de su obra fueron la cultura popular y las tradiciones, la marginalidad, el racismo, el feminismo y la inclusión social de las mujeres.
A principios de 1974 fue promovida en el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) a directora de filmes de ficción, y comenzó su ópera prima, De cierta manera, pero durante la filmación, con tan solo 31 años falleció, y la película fue terminada por Julio García Espinosa y Tomás Gutiérrez Alea, quien indicó que Sara Gómez fue doblemente oprimida, como negra y como mujer. Después de Sara llegó Teresa Ordoqui, quien realizó la cinta Te llamarás inocencia, en 1988. Después de eso, durante más de 20 años ninguna mujer asumió la dirección de un filme, hasta que en 2009, Rebeca Chávez dirigió Ciudad en rojo. En la última década hay más de 10 filmes dirigidos por mujeres.

ICAIC
Sara Gómez realizó múltiples trabajos investigativos sobre el papel de la mujer en los cambios que comenzaban a abrirse en las fábricas, en el campo, en las relaciones de pareja y las relaciones de poder entre hombres y mujeres

A pesar de que Sara es considera la primogénita en la dirección cinematográfica cubana, ni siquiera su obra es muy divulgada. Lo mismo sucede con otras realizadoras a lo largo de nuestra historia. Pues en nuestro país, al igual que en el resto del mundo, los hombres siguen siendo mayoría en el sector y las mujeres han quedado relegadas a roles que desempeñaban desde antes como vestuario, maquillaje y actuación.
Desde los criterios más sutiles hasta los más absurdos –como que las mujeres carecen de la fortaleza física necesaria para cargar una cámara o tienen voz de ´´niña´´ –, no han faltado obstáculos y resistencias en el camino de las realizadoras.

Lo cierto es que, en medio de variados contratiempos y las limitaciones económicas en la industria cinematográfica, ellas persisten y encuentran renovadas posibilidades de expresar su libertad creativa. Aunque son pocas aún, la nómina se amplía, fundamentalmente, desde el cine considerado independiente, alternativo y de bajos recursos. Y festivales como el de Cine Pobre de Gibara y La Muestra Joven potencian las posibilidades de reconocimiento y perfeccionamiento.
Sería muy injusto escribir en estas líneas nombres de realizadoras, guionistas, fotógrafas, directoras porque siempre se quedaría alguna fuera.

¿Qué tipo de cine hacen las cubanas?


La realizadora audiovisual y guionista cubana Magda González Grau-directora de ¿Por qué lloran mis amigas?-, en una entrevista a Prensa Latina, describió que el cine concebido por mujeres visibiliza minorías, violencia, problemas raciales y de diversidad sexual como si la historia estuviese contada en primera persona, pues ellas conocen en carne propia la exclusión, discriminación y prejuicios.

ICAIC
Magda González Grau supervisa un rodaje

Varios espacios teóricos y de discusión han propiciado, en los últimos años, los debates acerca de las miradas reflexivas en torno a la representación que se hace de ellas y por ellas, sus historias y preocupaciones.
Entre estos esfuerzos se inscriben, la Muestra Temática del Cine Pobre de Humberto Solás, que han mantenido el tema de género y los roles femeninos en el cine durante sus foros de discusión entre ciencia y arte.
Danae Diéguez, profesora de la Facultad de Arte de los Medios de Comunicación Audiovisual del Instituto Superior de Arte (ISA) de la isla, quién ha dedicado especial atención al estudio de la presencia femenina en la cinematografía local, en varias entrevistas a medios de comunicación ha manifestado que la voluntad política no ha bastado para eliminar el machismo y la cultura patriarcal.

Cubahora
Marilyn Solaya, Celia Ledón, Claudia Calviño, Patricia Ramos y Laura de la Uz debaten sobre la presencia de la mujer en el cine cubano


La académica, en una entrevista a Inter Press Service explicaba que no consideraba que existiera una mirada feminista en el cine cubano, que a excepción de momentos puntales tanto en largometrajes como en documentales, no se puede hablar de ello como algo que identifique una línea estilística, tanto en el cine hecho por hombres como por mujeres.

´´ En el mundo de la realización audiovisual y cinematográfica, la equidad de género no será cierta hasta que, en la vida real, se traduzca en la posibilidad de concretar los proyectos de las mujeres´´, enfatizaba Diéguez.


Ante la creciente presencia de las mujeres cubanas detrás de cámara se suscitan preguntan importantes: ¿Qué distingue al cine hecho por mujeres u hombres?, ¿Y es un cine feminista?, ¿Por qué aun tan pocas mujeres han llegado a la dirección en la industria cinematográfica?, ¿Existen estereotipos de género que limiten el trabajo de las mujeres como productoras y directoras en la pantalla grande?.

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