A veces tiene que interrumpir la conversación al llamado de: “¡Papi, papi!”.

Sonríe. – Esto es así. Una locura constante.-  Dice, mientras sube sobre una de sus piernas a la menor de sus dos niñas.

Continúa hablando de sus inicios en el fútbol y cómo fue, desde los 10 años que empezó una travesía hasta llegar a su punto más alto, la creación del principal programa sobre fútbol nacional de nuestra televisión.

Osmany Torres Hernández nació en Guáimaro, provincia de Camagüey, el 6 de enero de 1988. Según comenta, sus primeros años en el fútbol fueron bastante buenos.

“Tenía como 10 años cuando aquello. Recuerdo que comenzaban unas ligas de fútbol entre escuelas y me embullé. Jugaba delantero y metí algunos goles en el torneo. Luego, me incorporé al equipo del municipio. Llegamos a la final de la provincial. Imagina la euforia que había en Guáimaro que nunca había sido de los destacados en este deporte”.

Sin embargo fue el balompié precisamente el primer deporte que lo cautivó: “Comencé practicando lucha y béisbol. Luego de lo de la provincial que te narraba arriba, hice las pruebas de la EIDE pero con la ilusión de cambiarme para béisbol nada más entrar”, asevera.

A pesar de esto, Osmany nunca ejerció el cambio hacia el béisbol. Siguió yéndole bien en el 11 contra 11 al punto de llegar a la Selección Nacional sub 17: “Corría el año 2003 cuando me llamaron a la Habana pues formaba parte de la selección cubana de fútbol. Aquí en la capital estuve dos años. Fue en ese momento donde comenzó a interesarme el periodismo”, narra.

La metamorfosis: De futbolista a periodista

Los primeros pasos de Osmany Torres Hernández dentro del periodismo fueron vacíos, a gata, cargados de indisposición. Según comenta, la primera vez que se acercó a la Facultad de Comunicación, por aquellos años sito en la Calle G, salió luego de escuchar las palabras del entonces decano Julio García Luis, previas a la realización de las pruebas de actitud.

“Pensé que aquello no era para mí. Además, todos andaban con sus padres, familiares, amigos, yo fui solo para allá y creo que eso también me impactó”, argumenta Osmany.  No obstante, este solo era el inicio, el primer brote dentro de un periodista que por aquellos días jugaba al fútbol.

Nuestro entrevistado tuvo que volver dos años a su natal Camagüey pues formaba parte de Los Miuras, el equipo que representaba a la tierra del mayor en el Campeonato Nacional de Fútbol. En 2005 volvió a La Habana: “Por carambola, por ver a una muchachita con la que estaba y como artimaña para escaparme algunos días del servicio, vine a la capital y me animé a hacer las pruebas de actitud. Increíblemente para mí, las terminé aprobando e ingresando a la Facultad”, relata.

 En el 2006 comienza Osmany a estudiar Periodismo en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.  Según cuenta nuestro entrevistado, fue un inicio trastabillado pues no aparecían sus papeles. En vez de arrancar en septiembre como todos, su andar en la carrera empezó en octubre: “Tuve problemas con el ingreso. La asignación de la carrera no aparecía y no fue hasta un mes después de iniciado el curso que me pude incorporar”, asevera.

Desde los primeros momentos de la carrera, el eje central fue un balón de fútbol. Desde la primera nota informativa y el reportaje, en primera año, hasta su tesis de culminación de estudios tenían como tema central al más universal de los deportes.  

En 2011, terminó Osmany su metamorfosis, de futbolista a periodista. Fue ubicado para el servicio social en Cubadebate y desde allí, a pesar de no trabajar como periodista deportivo, colaboró en cuanta publicación aparecía sobre balompié.

El nacimiento de su primer hijo: Fútbol por Dentro.

La primera vez que escuché hablar de fútbol cubano fue en Fútbol por Dentro (FxD). Recuerdo que no conocía mucho o casi nada de la historia ni del acontecer del fútbol nacional. Puedo asegurar que mi caso fue el de muchos. Fútbol por dentro fue la primera ráfaga de ese huracán del barrio y las redes del que hoy somos testigos.

FxD fue quien encendió la euforia, la misma euforia con la que hace unos pocos días se recibió la noticia de la incorporación de cuatro de los famosos “Legionarios”  a nuestra Selección Nacional.

-¿Cómo empezó a gestarse de FxD?

– “Mi trabajo de Diploma fue  “Una centuria de eterno soñar”, documental sobre los la historia del fútbol cubano. Investigando para ese proyecto, me di cuenta de que había muchísimo que contar sobre el fútbol nacional”.

– ¿Cómo fueron los primero pasos del proyecto?

“A raíz del surgimiento de Tele Rebelde comenzaron a pedir proyectos aunque la idea inicial que teníamos de FxD era de un programa para radio. Teníamos algunas ideas escritas, medio concebidas. La idea era de entrevistas, noticias. En aquel momento pensamos ser como una especie del noticiero, siempre sin la actualidad del día a día, pero sí mantener al tanto al público del acontecer del fútbol cubano”.

Desde que fue presentado el proyecto hasta su salida al aire pasó aproximadamente un año. Según cuenta el entrevistado,  al principio pasaron muchas vicisitudes: “No teníamos toda la infraestructura necesaria a nuestra disposición. Entonces dimos el paso y, con lo poco que teníamos arrancamos. Recuerdo que comenzamos grabando en el Hotel Universitario”, argumenta Osmany.

El primer programa de Fútbol por Dentro fue de perfil histórico, “parecido a mi documental de tesis. Luego vinieron otros trabajos de  otro corte: Uno arbitraje, otro de fútbol sala y otro sobre el aniversario del partido del New York Cosmos en La Habana”, narra.

Según relata el periodista de Tele Rebelde, esta fue una etapa inolvidable ya que muchos dudaban de que el programa se mantuviera. “La incógnita que se planteaban los que no creían en nosotros era qué íbamos a hablar de fútbol cubano cinco o seis programas después.  Pues ya vamos por seis años de FxD y  mientras la salud nos acompañe aquí estaremos. Queda mucho por contar”, concluyó.

Dentro de estos años, ¿cuál consideras que haya sido el momento más crítico al que se haya enfrentado el programa?

 “La pandemia no ha sido un momento fácil. Hemos tenido que reinventarnos, hacer más programas de corte histórico y prescindir un poco de la frescura de las noticias. Sin embargo, el momento más difícil fue hace unos años. Una situación bastante desagradable que se dio con René Pérez quien era entonces Comisionado Nacional.

Él, digamos, no entendía la importancia de nuestro trabajo o no sé si se lo tomó personal o sencillamente no estaba abierto a las críticas. Imagínate que llegó a limitarnos y prohibir la entrada a la Escuela Nacional de Fútbol. Instigó a entrenadores y futbolistas a que no nos dieran declaraciones. Incluso, llegó al punto de hacer una carta al INDER para que escribiera a Tele Rebelde para expresar su malestar con nuestro trabajo.

Tenemos que agradecer muchísimo el respaldo del director del canal de los deportes en Cuba, que defendió muchísimo al proyecto. Por supuesto, agradecer  también a aquellos futbolistas y entrenadores que nos dieron la exclusiva a pesar de las presiones y nos permitieron realizar nuestro trabajo”, concluyó.

No han sido pocos los impedimentos que ha tenido que atravesar FxD en su travesía de más de un quinquenio. Su postura crítica ante ciertas decisiones de algunos funcionarios ha propiciado que estos adopten posturas “incómodas” hacia el programa o sus realizadores. Sin embargo, el propio Osmany Torres Hernández recalca que eso ya no es problema alguno pues mucho público está consciente de la importancia de Fútbol por Dentro y de sus enormes esfuerzos por ver mejorar el panorama de balompié cubano.

Osmany no es solo periodista, también es esposo y padre de dos hermosas niñas. Mi interés a estas alturas de la conversación es no robarle más tiempo, pues ya sus pequeñas se han cansado de reclamarlo a gritos, además de que ya se encuentra preparando su próxima emisión del programa.

Para concluir: ¿Cuál crees que haya sido el mayor logro del programa en estos seis años?  

“Creo que el principal logro es mantenerse en pantalla contra viento y marea. Tuvimos que cambiar de director y de asesor varias veces. Hemos cambiado varios integrantes del equipo por una u otra razón. Ya te digo, FxD es nuestro hijo, siempre quieres lo mejor para un hijo.

El otro logro es que creo que sembramos la semillita para que muchos más comenzaran a hablar de futbol cubano. FxD ha incidido, en buena medida, en vincular a la gente con su fútbol, con sus jugadores, entrenadores, selección, la historia del balompié nacional. El público se interesa, nos escribe, sugiere temas, debate. Esa es la razón de nuestra felicidad. Nos multiplica las ganas de  trabajar y de seguir haciendo por el fútbol que se hace aquí, en Cuba”, concluye.