Un equipo de expertos de varios países descubrieron en China un antiguo cráneo de 300.000 años de antigüedad que no se parece a ningún otro fósil humano premoderno hallado hasta la actualidad.

El hallazgo de este cráneo podría indicar la existencia de una nueva rama en el árbol genealógico humano, según una nueva investigación.

Los investigadores hallaron, en concreto, una mandíbula o maxilar inferior.

El descubrimiento ocurrió en la región de Hualongdong, en el este de China en 2015, junto con otros 15 especímenes, todos ellos originarios del Pleistoceno medio tardío.

Sin embargo, los resultados de los estudios no salieron a la luz sino hasta casi 10 años después, este agosto.

Según los científicos, el Pleistoceno medio tardío, que comenzó hace unos 300.000 años, jugó un papel crucial en la evolución de los homínidos.

También influyó sobre especies consideradas humanas o estrechamente emparentadas, incluidos los humanos modernos.

Los resultados del estudio se presentaron para publicar en la revista académica Journal of Human Evolution.

Según el artículo, la mandíbula, conocida como HLD 6, es “inesperada” y no encaja en ningún grupo taxonómico existente.

Muchos fósiles de homínidos del Pleistoceno descubiertos en China han sido igualmente difíciles de clasificar.

Debido a esto, antes se consideraban anomalías, destaca el estudio.

Sin embargo, este descubrimiento, junto con otras investigaciones recientes, está cambiando poco a poco lo que se sabe del patrón evolutivo de finales del Pleistoceno medio.

Según María Martinón-Torres, directora del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH) en España y autora del estudio:

“HLD6 no presenta una verdadera barbilla, pero tiene algunos rasgos débilmente expresados que parecen anticipar este rasgo típicamente H. sapiens”.

“Los hualongdong son, por tanto, la población fósil más antigua conocida en Asia que presenta este mosaico de rasgos primitivos y similares a los de H. sapiens”, añadió.

Se cree que el HLD 6 perteneció a una persona de entre 12 y 13 años.

Según Martinón-Torres, se necesitan más trabajos para situar correctamente al HLD 6.

“Hacen falta más fósiles y estudios para comprender su posición precisa en el árbol genealógico humano”, afirmó.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *