Desde casa: Tu economía

El 2021 llegó y con él, el famoso día cero. Dos meses y unos días ya pasaron desde la unificación monetaria y las familias cubanas perciben el impacto. El proceso de reordenamiento anda sobre ruedas, con algunos “baches” quizás, pero anda. Beneficios, desventajas, “baches” que se intentan esquivar o saltar; lo cierto es que antes del 1 de enero del 2021, sacar cuentas en casa era una osadía; ahora, lo sigue siendo, aunque tal vez con matices diferentes. Entonces aparece una pregunta inmediata: ¿tras las paredes de su hogar también hubo reordenamiento?

David Alfonso, un joven que apenas llega a los 26, tiene una familia bastante numerosa. «Actualmente vivo con mi abuela materna, mi hermana y con mi madre». Único de sexo masculino en casa; sin embargo, esto no es precisamente lo que hace la diferencia. David es recién graduado de la Facultad de Turismo de la Universidad de La Habana y este año cobró su primer salario.

***

Como adiestrado del Ministerio de Turismo, David colabora con instituciones de este organismo. ¿Su salario? El primero de su vida. Antes la jubilación de su abuela, el salario de su madre, funcionaria de un Organismo Superior de Desarrollo Empresarial, llevaban el peso pesado de los cálculos hogareños. Ahora a las cuentas ya se agregan nuevos dígitos.

Objetivamente hablando se podría establecer una proporción: a mayor entrada de dinero, mayor presupuesto para suplir las necesidades personales y de la casa y, por consiguiente, elevación de la calidad de vida. Por muy “perfecto” y fácil que parezca, este análisis es bastante superficial, improbable para los tiempos que corren, sobre todo en Cuba.

Imagen tomada de Prensa Latina

Sí, la situación económica de la familia mejoró con la incorporación del salario de David, un salario por demás reformado. Sin embargo, varias son las vicisitudes a las cuales se enfrenta para comprar al menos los artículos más necesarios.

«Históricamente mi abuela siempre asumió la responsabilidad de hacer la compra de todos los insumos necesarios para sostener el hogar. Sin embargo, a consecuencia de la actual situación epidemiológica de la ciudad y teniendo en cuenta que mi abuela pertenece al grupo de personas vulnerables, ese rol es indistintamente desempeñado por cada uno de los miembros de la familia», explicaba David.

Entonces… «esto complejiza mucho el proceso de abastecimiento en el hogar, ya que, para adquirir alimentos y otros productos, en ocasiones se emplea parte del horario laboral para gestionar la adquisición de los insumos».

Imagen tomada de Escambray

No obstante, el reordenamiento monetario ha llegado también para reordenar, en intentos, las situaciones más acuciantes del bolsillo familiar. «Actualmente, con los nuevos salarios y con mi reciente aporte salarial, disponemos del presupuesto necesario para adquirir todos los productos básicos que demanda mi núcleo familiar, siempre y cuando se cumplan los precios establecidos por las resoluciones vigentes del Ministerio de Finanzas y Precios», hacía hincapié David en esta última frase, explicándola posteriormente. 

Pues debido a «la crisis económica, la inflación de los precios en determinados productos y servicios, la comercialización de ciertos productos solamente en cadenas que operan en Moneda Libremente Convertible, y a consecuencia de la situación epidemiológica actual de la provincia, no siempre podemos adquirir los productos básicos por los canales de distribución establecidos por el gobierno».

¿Y el tiempo?

En el caso de esta familia de Diez de Octubre la dificultad mayor en la organización de su economía hogareña radica en que no disponen de suficiente tiempo no laboral para incorporarse a los horarios habituales de las colas que se realizan en los puntos de ventas del municipio, «mi mamá y yo tenemos un horario laboral de más de 44 horas semanales». A eso sumarle que «la realidad en los precios de los productos y servicios está totalmente ajena a las políticas implementadas por los sistemas gubernamentales».

Pese a ello, intentan buscar alternativas; algunas se le presentan por azares de la vida, otras las encuentran ellos mismos. Por ejemplo, David afirma que existen ocasiones en que sus centros laborales disponen de módulos de productos básicos y pueden adquirirlos por esta vía, siendo a su juicio la más económicas de todas.

Aunque también agrega una opción muy conocida «a veces empleamos el comercio electrónico para adquirir productos, pero no hemos podido hacer compras porque recientemente las plataformas Tu envío y Comprando en Cuba presentan problemas de conexión o están realizando procesos de rediseño de las mismas.

«Es por ello, que en ocasiones tenemos que comprar productos a través de intermediarios o de formas de gestión no estatal, los cuales tienen precios que imposibilitan satisfacer todas nuestras demandas para el presupuesto salarial que disponemos en el núcleo familiar».   

¿Acaso el sector al que David pertenece como trabajador hará la diferencia?

«El ordenamiento monetario no ha causado en el sector del turismo el cambio esperado. Hoy en día un especialista económico (por citar un ejemplo) en el turismo cobra lo mismo que un especialista económico de cualquier sector productivo o de servicios, ya que estos se encuentran en la misma escala salarial.

«Antes del reordenamiento existían resoluciones y estímulos para los trabajadores del MINTUR que remuneraban mejor a los trabajadores; existían meses del año en los que, si se cumplía el plan de ingresos de la entidad, recibían un pago superior al pago que reciben hoy en día con el salario actual», analizaba David. Aunque algunas cosas se han modificado…

«Incluso tengo colegas recién graduados que llevan más de tres meses interruptos en sus casas o desempeñándose en entidades no afines con su perfil de competencia, debido a que como consecuencia del reordenamiento sus entidades empleadoras no disponen de fondo salarial para pagar sus nóminas». ¿Y cómo harán ellos para suplir las necesidades de su hogar? Eso ya es otra historia.

Imagen tomada de El Invasor

Sin mucho más que en gastos de transporte, alimentación, electricidad, gas, agua y teléfono; la familia de David logra, después de la nueva realidad económica cubana desde el 1 de enero, vivir feliz. La responsabilidad es la clave principal para mantener su núcleo familiar siempre unido;así como el respeto, la tolerancia, el afecto y sobre todo el amor van de la mano, explicaba muy orgulloso. 

No obstante, él no se resigna y lanza una mirada optimista hacia el futuro. «El ordenamiento monetario nos permitirá, el día que exista una estabilidad social en la economía del país, realizar una mejor planificación de todos los gastos del hogar de forma tal que se contribuya a crear mensualmente una cuenta de ahorro familiar para la realización de nuestros proyectos de vida; contribuyendo de esta manera a elevar el estado de bienestar de nuestras vidas». ¿Será?

Deja un comentario