Collage con imágenes tomadas de RebelMule

Desde las fronteras del arte, el discurso periodístico

Las obras del periodista y narrador argentino Rodolfo Walsh transgreden las fronteras entre periodismo y literatura; se vale de la subjetividad, reescribe diálogos y escenas a partir de la información recibida.
Busca soluciones conceptuales más cercanas al ámbito literario que al periodístico. Acude a recursos formales de la narrativa, los cuales se imbrican de modo armónico a la estructura de sus reportajes, en pos de una mayor identificación con el lector.
Por medio del uso de dichos recursos formales y de la presencia de lo subjetivo, Walsh aboga por textos concebidos y asumidos desde el periodismo, aunque conformados de forma narrativa. Al pretender una denuncia directa del contexto político y social argentino, asume una perspectiva periodística que, de cierto modo, lo aleja de la novela de ficción.
El periodismo de investigación develado en sus textos se auxilia de métodos como la entrevista a los sujetos implicados en los hechos, documentos legales y periciales, y de otras fuentes las cuales develan los sucesos ocultos por los intereses políticos del gobierno.
Sus trabajos reproducen y sintetizan la realidad; revela hechos verídicos interpretados por la sensibilidad, la inteligencia y la subjetividad del periodista.
Asimismo, en la confección de sus grandes reportajes, este periodista apela a una actitud conceptual y consciente. A través de una dosis regulada, pero visible, de subjetividad individual y de una comunicación persistente e incisiva, Walsh valida al periodismo como una modalidad literaria, con iguales complejidades formales y estéticas.
De este modo, y tal vez sin ser del todo consciente de su aporte, Walsh sienta en Argentina un precedente de lo que luego sería la novela testimonial o “novela de no ficción”, anticipándose por diez años a A sangre fría de Truman Capote.

Desde las líneas de la no fiction novel

En Operación Masacre el detective deviene periodista, y el periodista pasa de la investigación del delito individual, del caso policial, a la investigación del crimen social y político. Es considerada una pieza única de investigación periodística, precursora del Nuevo Periodismo y considerada por algunos la primera “novela de no ficción”.
Por otro lado, en Caso Satanowsky, Walsh dirige su denuncia contra los más altos responsables de la denominada Revolución Libertadora: se trata ahora de los casos de corrupción, extorsión y asesinato vinculados a la lucha por el poder y la propiedad del diario La Razón de Buenos Aires.
Cabe señalar como en ¿Quién mató a Rosendo?, la confusa muerte de un líder sindical se reconstruye con los mismos artificios de Operación Masacre.
Rodolfo Walsh de conjunto a otras singulares figuras como el periodista y escritor colombiano Gabriel García Márquez, se atreve a develar un periodismo de investigación auténtico, desde las fronteras del periodismo y la literatura; un discurso periodístico más enriquecido y dignificado.
http://www.youtube.com/watch?v=zfIRW_i4a_k

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