Día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer

República Dominicana, 1960. Tres mujeres masacradas en el interior de un jeep tirado en un barranco. Algo quizás normal en plena dictadura de Rafael Leónidas Trujillo quién años antes había mandado a matar a 50 mil personas en la conocida Masacre de Perejil. Tres más tal vez no harían la diferencia en una lista interminable de asesinatos. Pero, ¿quiénes fueron aquellas mujeres?

Las hermanas Mirabal: Minerva, Patria y María Teresa habían luchado desde la clandestinidad contra la dictadura. Antes de casarse y tener hijos, estudiaron en la universidad y tuvieron fuerte acercamiento con el activismo político. Seguramente ellas fueron una piedra en el zapato para una dictadura que terminó un año después de sus decesos.

Las hermanas Mirabal fueron asesinadas por oponerse a la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo. Foto tomada de Radio Duna.

El 25 de noviembre de 1960 las tres hermanas estaban muertas. En 1981 el movimiento feminista latinoamericano propuso conmemorar la fecha como el día para denunciar la violencia que se ejerce sobre la mujer. Desde ese momento se busca movilizar la opinión pública y a los gobiernos para realizar acciones necesarias que fomenten la cultura de la no violencia. Aunque la Organización de Naciones Unidas declaró el día en 1999, el activismo de Latinoamérica lo ha rememorado desde la década del 80.

La lucha constante contra cualquier expresión de la violencia hacia la mujer y niña constituye una batalla campal de los movimientos feministas. Hoy más que nunca las mujeres deben conocer los tipos de violencia a los que pueden estar sometidas para así enfrentarlos.

Según un reporte de Psicología y mente los países con mayor índice de violencia de género son: India, Siria, Afganistán, Somalia, Congo, Arabia Saudí, Yemen, Nigeria, Pakistán, Uganda, Honduras, República Centroafricana, Argentina, Irak, México, Venezuela, Guatemala, Dinamarca, Finlandia, Estados Unidos.

Tipos de violencia

Para enfrentar la violencia hay que reconocerla.

Violencia económica

El Mundial de Fútbol Femenino de Canadá (2015) contó con una audiencia de 30 millones de espectadores, según registra As, números solo superados por la Super Bowl de 2020. “La selección estadounidense ganó aquel mundial y reportó con su éxito cerca de 16 millones de euros a la federación de su país. Sin embargo, este beneficio económico no llegó a sus jugadoras”. Cada hombre, siendo perdedor en su selección ganó un millón más que las jugadoras. Este es un ejemplo de violencia económica.

La brecha salarial entre hombres y mujeres es un tema recurrente cuando se habla de violencia de género y de políticas para erradicarlo. En el deporte lo podemos ver quizás en mayor escala, pero desde el momento en que una mujer depende económicamente de un hombre, por los motivos que sean, y se le controla el dinero y priva de su autonomía económica ya estamos en presencia de este tipo de violencia que tiene otras muchas aristas.

Violencia laboral

En México (2019) la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación garantizó los derechos de las mujeres que fueron despedidas con motivo de su embarazo. Pero, ¿por qué sucedió esto?

Según Diario Jurídico en ese país el despido por embarazo es la principal causa de discriminación. “Las encuestas también revelan que a las mujeres embarazadas se les discrimina al no brindarles trabajo (35.6 %), despido (27,5%) y hacerlas menos (13,8 %)”. Estamos frente al caso de la violencia laboral que es recurrente en el mundo pues se le dificulta el acceso a las mujeres a puestos de responsabilidad laboral tan solo por el hecho de ser mujer.

Violencia institucional

En Arabia Saudita (2011) se le permitió el derecho al voto a las féminas mediado por regulaciones como no poder hablar con los candidatos masculinos sin que interceda un portavoz. También existe una disparidad abismal entre las votantes femeninas inscritas y los masculinos.

Cuando las autoridades de un país dificultan e impiden el acceso a la vida pública de la mujer, a su participación en políticas y a la posibilidad de ejercer sus derechos como el mismo sufragio, estamos en presencia de la violencia institucional.

Aunque algunos países consideraron de forma temprana el sufragio femenino, otros lo retrasaron demasiado. Imagen tomada de Traveler.es

Violencia psicológica

Puede ser quizás la antesala de otros tipos de violencia. La violencia psicológica se puede vivir tanto en el trabajo, la calle, el hogar. Este tipo de violencia no llega precisamente al daño físico aunque luego pudiera convertirse en eso. Si la mujer siente acoso, humillación, manipulación y hostigamiento en cualquier plano de su vida estamos frente a esa violencia que también el hombre puede experimentar. Esta es una causa recurrente de suicidios.

Violencia física

Cualquier tipo de agresión corporal.

Violencia sexual

Parte desde la privación a una mujer de su libre sexualidad. No solo es forzar al acto sexual; el acoso, abuso, intimidación y explotación se considera violencia sexual y puede ocurrir tanto dentro como fuera del matrimonio.

Violencia simbólica

Acabar con los estereotipos, mensajes y valores arraigados socialmente que se repiten una y otra vez y que condicionan la desigualdad entre hombres y mujeres, puede ser lo más difícil de esta lucha. Esa es la violencia simbólica, la que no viola, golpea o acosa pero si es el inicio de todas las manifestaciones de violencia.

***

“Al grito de: ‘yo no soy criada de nadie’, Juanita abandonó el lecho conyugal. Volvió pronto porque se había olvidado de tender la cama”.
Rosa Beltrán, Liberación femenina. Amor por los ideales (1986)

Deja un comentario