2020 fue un año que puso a prueba la preparación de los sistemas de salud alrededor del mundo. Más allá de políticas acertadas o no, es válido señalar la valiente labor del personal médico que en todo el planeta ha combatido esta pandemia bajo disímiles riesgos e infortunadamente perdiendo la vida en muchos casos. Para ellos el merecido respeto y una disculpa desde la vergüenza ajena por las vejaciones que han sufrido por el mero hecho de salvar vidas.

Héroes anónimos que no siempre han sido valorados.


Cuba, con aciertos y errores, pero con la única idea de contener la propagación del COVID 19, ha desarrollado todo un sistema de vigilancia epidemiológica que, desde los primeros momentos dio al traste con un método acertado, aunque no infalible. Mientras en otros países se ha desatendido el control de los focos y el contagio, en la Isla se estableció un riguroso protocolo de seguridad para prevenir la propagación masiva tomando en cuenta los infestados y sus contactos en primer y segundo grados.

Estudiantes de ciencias médicas y afines han tenido un relevante papel en pesquisas y en la zona roja.


Unidad ha sido más que consigna una necesidad en este duro período donde la creatividad del cubano aflora como en cada momento de crisis. Solidaridad, sí, siempre, entre los propios vecinos y personas desconocidas para asistir a los enfermos y sus familiares, o las personas vulnerables que en cada barrio existen. No siempre los ejemplos son felices, no siempre se ha llegado en el momento oportuno, pero la voluntad de hacerlo no ha faltado. No seremos lo mejores, pero si responsables. Somos conscientes de la necesidad de hacer lo que es necesario con los recursos existentes sin pecar de licenciosos.

Lo Necesario

Sobrevivir a esta enfermedad es un reto que los humanos enfrentamos cada día desde hace más de un año. Mientras el mundo se debate entre Sputnik, AstraZeneca, Sfizer-BioNTech, Johnson & Johnson/Janssen y Moderna entre otras, Cuba, una humilde isla del Caribe, consciente de sus limitaciones y de las implicaciones para su economía, desarrolló gracias a su industria biotecnológica 5 candidatos vacunales y se prepara para en los próximos días iniciar la vacunación masiva de la población.

De Cuba un logro, para muchos, esperanza. Eso son nuestras vacunas.


En tanto Europa combate en tribunales internacionales y demanda a las transnacionales de medicamentos, la Isla reúne equipos de refrigeración con el auxilio de sus empresas para conservar las vacunas en cada vacunatorio previsto. Con la ayuda de profesionales de la educación, cultura y deportes entre otros, se ha renfocado el pesquisaje en busca de casos sospechosos, así como de infractores de las leyes promulgadas al respecto de la situación.

En los próximos días iniciará la vacunación masiva de la población en La Habana. Es momento de disciplina y respeto mutuo.


Toques de queda, distanciamiento social, férreas regulaciones, así como programas de atención a los vulnerables y la centralización del sistema de salud, han sido algunos de los ejemplos de cómo Cuba, terrón de suelo en medio del mar Caribe, ha sobrevivido por más de un año a una enfermedad que devasta el mundo. No son precisamente estos los momentos más felices, la irresponsabilidad aflora en cualquier sitio y combatirla es deber de todos. Seamos conscientes y agradecidos, no se trata de nosotros o nuestra familia, se trata de nuestra tierra y del mundo.