Elecciones en Perú y México: domingo de tensión en la región

Este domingo se desarrollarán dos procesos electorales en la región. Perú eligirá entre dos candidatos muy diferentes, lo resultados pueden reconfigurar el país o mantenerlo sumido en las políticas neoliberales. Y en el caso de México, las elecciones de medio tiempo, representarán un medidor para el actual gobierno. En ambas naciones los resultados serán definitorios para su futuro y el de la comunidad internacional.

Perú entre dos extremos

Luego de varios meses de limbo político en Perú, los votantes llegarán a las urnas este domingo seis de junio, para elegir entre dos candidatos de diferentes extremos, Keiko Fujimori que es considerada de ultra derecha y el de extrema izquierdista, Pedro Castillo.

Vale destacar que ninguno de estos nombres se encontraba entre los tres favoritos de intención de voto durante la primera vuelta celebrada el 11 de abril.

La candidata de derecha, hija del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), -acusado además de corrupción y homicidio-y el maestro rural que pertenece a un partido que se define como de izquierda marxista son dos candidatos opuestos y eso se refleja en el modelo económico que plantean durante sus campañas.

Mientras Fujimori, de Fuerza Popular, apuesta por mantener el sistema de libre mercado, Castillo, del partido Perú Libre, propone cambiar la Constitución y crear una economía al estilo de Evo Morales en Bolivia o de Rafael Correa en Ecuador.

En las encuestas, Castillo es el amplio favorito fuera de Lima y en los sectores marginales; mientras Fujimori lo es en la capital y dentro de las clases altas y medias. Pero de forma general la distancia entre ambos candidatos es muy corta, de tan solo dos puntos porcentuales, de acuerdo a Ipsos Perú.

Intención de voto (Infografía: El País)

Los resultados no pronostican un claro ganador, pero prevén un alto porcentaje de indecisos y de votos en blanco (sin opción) y viciados (nulos), que señalan el escepticismo generalizado de la población, que a finales del año, en tan solo una semana, vio desfilar a tres presidentes por la Casa de Gobierno.

Varios expertos afirman que los peruanos que votan por Castillo no lo hacen porque quieran políticas radicales de extrema izquierda, sino porque él es el candidato que representa un cambio en el tablero político actual en Perú. Un tablero signado por la corrupción, el neoliberalismo, la inestabilidad política y actualmente es el país con la tasa de mortalidad per cápita más alta del mundo en la pandemia de COVID-19.

Intención de voto según varias encuestadoras (Infografía: El País)

Lo cierto es que entre una economía desacelerada, una compleja crisis en el sector de la salud, el descontento social y la arraigada historia y tradición de corrupción, será mucho el trabajo que le espera al que asuma la presidencia.

Elecciones intermedias en México ¿facilitarán o complicarán la gestión de AMLO?

La celebración este domingo de elecciones intermedias en México supone el gran medidor, tres años después de su aplastante victoria frente a los partidos tradicionales, para la formación de Andrés Manuel López Obrador (AMLO).
Este 6 de junio estarán en juego más 21 mil cargos de elección popular y están llamados a votar 93,5 millones de personas mayores de 18 años, es decir el 73% de los 126 millones de mexicanos, de acuerdo con el Instituto Nacional Electoral (INE).

Y aunque el grupo que está en el poder tradicionalmente suele ver reducida su representación en estos comicios, las previsiones auguran que Morena mantendría esta vez su amplia mayoría, cosa que no sería extraña, pues AMLO resulta el presidente más votado en la historia contemporánea de la nación azteca.

Según el agregador de encuestas Oraculus, el partido oficialista obtendría el 41% de votos para la Cámara de Diputados. Es más del doble que lo que lograría la siguiente formación más apoyada en estas elecciones en las que también se elegirán gobernadores de 15 estados.

Desde su llegada al poder en diciembre de 2018 hasta la actualidad, AMLO llega a esta cita electoral con un elogiable 60% de aprobación, a pesar, incluso, de las críticas que ha recibido por su gestión contra la COVID-19, y el reciente accidente del metro en la capital del país.

Mientras, la oposición está enfrentando serias dificultades para contrarrestar la gran popularidad y visibilidad del mandatario de izquierda. De hecho la coalición opositora (PRI-PAN-PRD) ya anunció que tendrá más 1500 abogados para impugnar resultados.

Es mucho lo que está en juego en este sufragio, pues los resultados configurarán la correlación de fuerza en el país, no solamente en el plano político, sino además en el corporativo y judicial.

Si el resultado es negativo para el partido en el poder, sin dudas repercutirá en los actuales esquemas de las fuerzas organizadas que podrían afectar los lideratos y complicar el plan de gobierno conocido como IV Transformación.

En cambio, si los pronósticos de las encuestas se cumplen y Morena obtiene la mitad de las 15 gobernaciones, sería un golpe demoledor para (PRI-PAN-PRD) que lleva a cuestas el desencanto de la población por sus gestiones anteriores.

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