La red social Facebook proporcionó al FBI mensajes privados para rastrear a los sospechosos del asalto al Capitolio el pasado 6 de enero, esto debido a presiones por parte de los legisladores estadounidenses a las plataformas de redes sociales para exponer los datos de los usuarios y localizar a los asaltantes.

De acuerdo al medio Forbes, Facebook está colaborando con las autoridades federales y entregando los mensajes privados que demuestran que los disturbios fueron organizados mediante grupos y cuentas en esta red social y no como alegara la directora de operaciones de Facebook al decir que todo fue planeado desde sitios webs más pequeños.

Forbes además indica que de las 92 denuncias penales presentadas hasta la fecha por el Departamento de Justicia relacionadas con el motín, el 78% hace referencia a las redes sociales.

Todo esto una vez más demuestra cuán grande es el impacto del Internet actualmente en los procesos políticos y sociales y cuánto puede influir la ubicuidad de las redes sociales en la organización de eventos como el del ataque al Capitolio.

Sin vacilaciones el FBI tomó cartas en el asunto y comenzó a rastrear a los posibles involucrados en el suceso. Según la página de RT, Christopher M. Kelly es buscado por las autoridades federales después de que publicara fotos de sí mismo durante el asalto. El FBI revisó los mensajes privados del hombre con otros usuarios, junto con su dirección IP, número de teléfono y dirección Gmail.