Fragmentos de Leal

La cubanía es ser leal

La cubanía es otra cosa: la cubanía es la aceptación plena de lo que somos, con orgullo que no ofende a otros, porque siempre nos consideramos parte de la humanidad y parte de la América nuestra. (Cubadebate.”La novia de Martí y Fidel es Cuba”, 26 de diciembre de2016)

Ante las adversidadesEusebio

Salí para montar a caballo y fue muy difícil montarlo en los primeros meses de este año (2016); pero creo que todo mi pensamiento ha estado puesto en la obra, porque la obra llenó una parte tan grande mi vida que no sé si algún día me arrepentiré lo suficiente de haber olvidado otras. Pero esta, que fue como la vocación, ocupó el centro. (Cubadebate. “La novia de Martí y Fidel es Cuba”, 26 de diciembre de 2016)

Antiguo pero no retrógrado: Leal

Esto es el culto del pasado por el pasado, de que sin pasado no hay futuro, que hay que someter a crítica todo, pero también hay que preservar y sacar, como alguien le corta a la flor de tallo largo las pavorosas espinas para que no ocurra un accidente. Así hay que hacer con las cosas de pasado, quitar las espinas inútiles y dolorosas y salvar la rosa, que es lo más importante; y la rosa es el patrimonio cultural, el patrimonio espiritual, el patrimonio moral de un país que va desde la posesión individual de una foto que lo liga a su madre, a su padre, a su pasado, a su familia, a sus raíces; hasta cosas que son de carácter superior y entran en el mundo de los recuerdos imponderables, de los intangibles, de lo inmaterial que flota sobre las aguas como un espíritu.(Cubadebate. “La novia de Martí y Fidel es Cuba”, 26 de diciembre de2016)

La Habana como progenitora de su espíritu 

La Habana me llevó la vida. Quizás en determinados momentos siento la nostalgia de que no pude mirar como quisiera a un lado y a otro. Pero hay una pasión que me ha arrastrado y esa pasión ha sido en primer lugar Cuba y en segundo lugar la ciudad en que nací. Siempre he dicho que si me designan en cualquier otro rincón de Cuba, a las pocas horas después de pasar el disgusto, a las pocas horas lo consideraría el centro del mundo para mí.

La Habana es la ciudad más plural y más representativa de toda la nación, lo que hace falta es trabajar para esa interculturalidad que consiste en tratar de que florezca el árbol bajo cuya sombra estamos todos. Hay que sembrar cultura de lo verdadero, no cumbancha; hay días para reír y hay días para llorar. ¡Qué hermoso es una ciudad que recuerda!. Yo creo en el patrimonio compartido, yo creo en la posibilidad de que todos participen, lo que hay que abrirle los caminos, esto comienza en la escuela, esto comienza en la familia, continua en la escuela y sigue en la vida cotidiana.(Cubadebate. “La Habana me llevó la vida”. 16 de noviembre de 2018)

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