Según reseña la agencia AFP, un conjunto no identificado de hombres de las Fuerzas Armadas de esa nación africana ha protagonizado el motín en la gran base militar de Kati. El presidente y el primer ministro están bajo el control de los insurgentes tras ser arrestados en la residencia del mandatario. En la ciudad impera una gran confusión; la mayoría de oficinas del gobierno, bancos y comercios han cerrado sus puertas, y se producen embotellamientos en el tráfico.

Entre los ministros detenidos se encuentran el titular de Asuntos Exteriores, Tiebilé Dramé, el de Economía y Finanzas, Abdoulaye Daffé, y el presidente de la Asamblea Nacional, Moussa Timbiné. Fuentes militares afirman que fueron arrestados “para garantizar su seguridad”.

Asimismo, el portal web maliactu asegura que los vehículos militares vistos en las calles de Bamako han recibido aplausos espontáneos de la población. La Radio y Televisión Maliense emiten música grabada, mientras que sus funcionarios fueron enviados a sus respectivas casas.

Estos movimientos se producen tras varias semanas de gran desconcierto en el país, con manifestaciones multitudinarias y disturbios en las calles protagonizados por multitudes que exigen la renuncia del mandatario, en el cargo desde 2013.

La Comunidad Económica de Estados de África del Oeste (CEDEAO) llegó a mediar en esta crisis y convocó una cumbre el 27 de julio para proponer una solución al conflicto, pero sus sugerencias, al no incluir la salida de Keïta, contrariaron a los opositores y aumentaron la inestabilidad.