Ian Padrón: VAMPIROS EN LA HABANA, EL UNICORNIO AZUL, (…) fruto de esos mismos artistas antes etiquetados como “conflictivos”.

Carta abierta a los que aún se permiten escuchar una opinión:

Después del evento del pasado 27 de enero de 2021 entre el Ministerio de Cultura de Cuba y los artistas-periodistas-jóvenes e independientes apostados frente al MINCULT; he manifestado mi rechazo al uso de la fuerza y la posterior detención de todos los que allí estaban.

He visto casi todos los videos y testimonios que están en las redes, incluyendo también los de los medios oficiales. Ese mismo día 27, se les acusó públicamente en la televisión nacional de “mercenarios pagados por el imperio” y “acosadores de las instituciones”. Ni siquiera se tuvo la mínima profesionalidad de mostrar la opinión de los supuestos “mercenarios” y permitirle su elemental derecho a réplica.

No hablo por ellos, ni en su nombre. No los conozco personalmente en su gran mayoría, como tampoco conozco al ministro Alonso. Nunca he pertenecido a ninguna institución estatal, movimiento o partido político; ni dentro ni fuera de Cuba. También, eximo a mi familia y amigos de la responsabilidad por mis opiniones; estrictamente personales.

“Aquel que no conoce su pasado, está condenado a repetirlo” – es una popular frase atribuida a Napoleón Bonaparte, la cual considero resume la gran preocupación que muchos tenemos hacia el presente de la cultura cubana.

En 2003 el ICAIC censuró mi documental Fuera de Liga, sobre el béisbol cubano. Gran parte de los cineastas que realizamos dicho film -en un acto de solidaridad y valentía que aún les agradezco-, fuimos a presentarnos pacíficamente vestidos con camisas de baseball a una conferencia de prensa de la Muestra de Cine Joven -evento que inicialmente había aceptado el filme- y a última hora no tuvo otra opción que continuar con la censura impuesta por el ICAIC. Durante meses busqué el diálogo y escribí decenas de cartas a la institución, recibiendo el silencio por respuesta.

Esa “ausencia de debate”, desató una serie de eventos que culminaron en agresiones verbales y físicas hacia mi persona, en pleno lobby del ICAIC. En medio de esa “tormenta”, mi padre Juan Padrón me pidió que no me dejara paralizar ante estos lamentables hechos. Fue entonces que por primera vez conversamos sobre algo que para mí fue muy revelador: Él también fue censurado y subvalorado en algún momento, al igual que otros grandes que admiraba como Pablo Milanés, Silvio Rodríguez, Pastor Vega o Pedro Luis Ferrer. Y concluyó emocionado: “La única victoria real que tuve ante la incomprensión fue seguir creando. Confía en el público cubano y en el tiempo; son ellos los que siempre tendrán la última palabra”.

Hasta donde investigué, personas como Haydeé Santamaría promovieron espacios desde LA CASA DE LAS AMÉRICAS a favor de esos “incomprendidos”. Ante ese ejemplo otras instituciones se arriesgaron a darle espacio a esos artistas que eran tildados de “inadaptados” o “que le hacían el juego al enemigo”. Por eso existen hoy los VAMPIROS EN LA HABANA, EL UNICORNIO AZUL, OJALÁ, YOLANDA, ELPIDIO VALDES, EL BREVE ESPACIO QUE NO ESTAS, RETRATO DE TERESA, 100% CUBANO y LA VAQUITA PIJIRIGUA entre muchos ejemplos similares. Referencias imprescindibles en la cultura nacional, fruto de esos mismos artistas antes etiquetados como “conflictivos”.

Salvando las distancias entre mi trabajo y la obra de estos gigantes, ese fue mi camino a seguir: Realicé otros diez documentales, cincuenta videoclips y mi opera-prima de ficción HABANASTATION. Después de muchos intercambios míos y el apoyo de varios reconocidos intelectuales ante el MINCULT, también se logró “desengavetar” el documental Fuera de Liga, unos cinco años después.

Hoy vi en una foto, que entre los jóvenes que este 27 de enero fueron tildados de “vendepatrias y mercenarios”; estaba el hermano de una amiga. Ella en aquel 2003 también me gritó públicamente “insolente” (o algún calificativo similar), justo después de nuestra presencia en la ya mencionada conferencia de prensa en el ICAIC. Luego se disculpó, me explicó que fue un mal momento personal y la respeté aún más por rectificar y hacer justicia, dentro de la institución que ella misma representaba entonces. Dialogamos y lo superamos.

Ese hermano suyo es alguien que apenas conozco, pero verlo en las imágenes me hizo revivir por lo que yo pasé. Es el único rostro que conozco y hasta donde sé, es alguien inteligente, con prestigio y muy querido entre el gremio de cineastas. Llamarle mercenario es una acusación muy seria que puede traer consecuencias morales para él, su familia y sus amigos. Lo sé en carne propia.

Para los que piensan que mi temor es exagerado, en el sitio web del periódico Granma, en los comentarios del artículo REPITEN EL GOLPE BLANDO Y VUELVEN A FRACASAR, hay solo dos comentarios publicados allí que dicen textualmente: “Sin contemplación apliquémoles la pena máxima a estos traidores vendepatrias” y otro “… por favor mi Cuba donde se cae el mulo se le dan palos; recojan esos cuatros gatos y metanlo tras las rejas”.

A mi todo esto me parece más una torpe declaración explícita del MINCULT que no quiere más aglomeraciones o manifestaciones frente a su sede; lo cual es algo hasta cierto punto congruente con la Cuba de hoy. Pero de ahí a arrestar e intentar etiquetar de “asalariados del imperio” a todos los que allí estaban, me parece una generalización muy peligrosa.

Pido a los artistas cubanos que por favor profundicen en todo lo que ha pasado y a las instituciones culturales que “no boten el sofá”. Traten de conocer a estas personas que allí estuvieron, no le den la espalda. El resto del mundo está lleno de “jóvenes” cubanos que no encontraron espacio en la sociedad cubana y tuvieron que buscar otros horizontes. La gran mayoría también somos honestos y amaremos a nuestra patria hasta el final de nuestros días.

Mucho se ha promovido que el MINCULT quería dialogar y los “mercenarios querían un show”. Mi abuela gallega siempre me decía que “cuando uno no quiere, dos no discuten”. Si yo fuera la institución, hubiese llegado con sillas, botellas de agua fría y en plena calle, hubiese iniciado el diálogo delante de todos los teléfonos. Díganme si no hubiese sido un ganar-ganar para ambas partes.

Si de un lado se sentían amenazados por la presencia policial y por el otro, la institución se siente amenazada por los teléfonos filmando; es señal inequívoca que no estaban dadas las condiciones para un diálogo real. Creo que en eso ambas partes tienen responsabilidad de hacerlo mejor. El día que se produzca ese necesario diálogo y se quiera demostrar confianza mutua; deberá ser a puertas abiertas, con cámaras y medios estatales, foráneos o independientes; sin secretismos ni desconfianzas en el prójimo.

“Si quieres hacer la paz con tu adversario, tienes que trabajar con él. Entonces puede convertirse en tu compañero” – decía sabiamente Nelson Mandela, Premio Nobel de La Paz. Si esta tensión sin derecho a réplica se mantiene; muchos de estos y otros jóvenes tendrán que emigrar de Cuba, en el mejor de los casos.

Como ciudadano y artista, defiendo el derecho a la soberanía nacional y deseo que la impostergable actualización de la sociedad cubana sea protagonizada “por todos y para el bien de todos” los cubanos del mundo.

Como padre cubano me pregunto: ¿Qué pasará con todas esas personas que pueden ser inocentes de semejante acusación? ¿Nos haríamos los desentendidos si fuera alguien con quien estamos implicados personal o familiarmente? ¿Hay un futuro diálogo viable para Cuba bajo estos preceptos de acusación sin derecho a riposta?

La actual Constitución de La República de Cuba debería ser la única respuesta cuando dice en su artículo 42: Todas las personas son iguales ante la ley, reciben la misma protección y trato de las autoridades y gozan de los mismos derechos, libertades y oportunidades, sin ninguna discriminación por razones de sexo, género, orientación sexual, identidad de género, edad, origen étnico, color de la piel, creencia religiosa, discapacidad, origen nacional o territorial, o cualquier otra condición o circunstancia personal que implique distinción lesiva a la dignidad humana. Todas tienen derecho a disfrutar de los mismos espacios públicos y establecimientos de servicios.

Gracias a todos los que se tomen el tiempo para leer lo que pienso.

Mis respetos,

IAN PADRON – Domingo 31 de enero de 2021.
PD. Por favor, compártelo y opina. Piensa en los demás.

Nota: Texto tomado del perfil personal de Ian Padrón

Deja un comentario