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La CIA ofrece datos acerca del “Síndrome de La Habana”

El “Síndrome de La Habana” es una especie de padecimiento que tiene en cuenta una serie de síntomas notados por los trabajadores de las embajadas de Estados Unidos y Canadá en Cuba. El suceso se documenta desde 2016. Luego se extendió a trabajadores de embajadas americanas en otros países de Europa, Asia e incluso Estados Unidos.

En principio, el entonces presidente Donald Trump acusó a Cuba de provocar los daños, pero es algo que no ha podido comprobarse. Sobre todo, porque no tiene base lógica. Más aún, cuando el fenómeno se desencadenó en otras áreas del mundo. Según algunos estudios, se trata de una lesión en el cerebro y mucho se ha especulado acerca de la causa.

Su nombre se debe a que, en la capital de Cuba, fue donde primero se detectaron los síntomas de aturdimiento, náuseas, ruido penetrante, sangrado nasal, etc. Por último, han aparecido en diplomáticos estadounidenses en Colombia y hasta Uzbekistán.

En la actualidad esta “enfermedad” continúa siendo un misterio. Pero sus efectos se mantienen en el tiempo como dolores de cabeza y otros problemas que obligan a una jubilación temprana.

Declaraciones recientes

Tras muchas especulaciones y la repetición de estos síntomas y acontecimientos, la CIA declaró recientemente que el “Síndrome de La Habana” queda descartado como una operación extranjera. El informe, publicado por The New York Times, no responde a la intención de recopilar información de inteligencia por parte de agentes extranjeros.

La conclusión es que este mal que aqueja al espionaje estadounidense puede explicarse a través de factores ambientales, enfermedades no diagnosticadas o simplemente cansancio.

Sin embargo, sí queda descartada la idea de que sea una campaña desarrollada por alguna potencia enemiga. El año pasado el Congreso de Estados Unidos aprobó una ley para apoyar económicamente a las víctimas que no han podido reincorporarse al trabajo.

Aun así, la CIA especula que, en algunos misteriosos casos, sin respuesta existe cierta implicación extranjera y el tema se sigue investigando. No obstante, cientos de casos han quedado solucionados. Nuevamente, la extrema vulnerabilidad y paranoia americanas quedan desmanteladas.

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