Según refiere Francisco Rodríguez Cruz, Paquito el de Cuba, lo más importante es el proceso de sensibilización, para prepararnos con la consulta, discusión, aprobación y referendo de un nuevo Código de Familia. Desde la comunidad y el pueblo se pretende explicar, persuadir, razonar, vencer resistencias existentes y lograr que “todos los derechos sean para todas las personas”.

Activismo desde la comunidad LGTBIQ+

El activismo, a lo largo de los últimos 10 años, ha sido clave al centro de la organización de grupos y redes comunitarias para llevar esta labor de sensibilización.

A la avanzada estuvo el grupo de mujeres lesbianas, a inicios de los dos mil, quienes se acercaron al Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX) con inquietudes. Luego se acercaron los transexuales, a quienes se le brindó acompañamiento y ayuda económica para el proceso de cambio de sexo.

Surgen redes como Hombres por la diversidad en el dos mil 10, hoy día, Humanidad por la diversidad, HxD.

Sombras en la historia


En los años 60 se cometieron en Cuba una serie de errores alrededor de la comunidad LGTBIQ+. Como apunta Paquito el de Cuba, veníamos de una Revolución triunfante sobre el ideal de la virilidad, del rebelde, aquella épica que no engranaba con esas otras formas de vivir la vida. «Aquello fue doloroso y motivó sufrimiento, pero se rectificó en poco tiempo». Tiempo después aparecería el denominado Quinquenio Gris, donde se realizaron procesos de purga de personas homosexuales; pretendieron esconder esa realidad, quien asumía su orientación sexual podía ser marginado, discriminado; eso causó muchos dilemas.

No obstante, Paquito advierte: «resulta muy fácil enjuiciar a las generaciones que nos precedieron, pero hay que ubicarse en aquel contexto de gran polarización política, de enfrentamientos casi en plano militar con Estados Unidos, era una situación complicada. En aquel entonces no existían las herramientas conceptuales ni teóricas, ni el conocimiento científico».

Diversidad sexual en el séptimo arte


En cuanto al cine, aun si se percibe un mayor reconocimiento del fenómeno, no se satisface del todo, el enfoque es desde lo sórdido, la tragedia, el drama.

«Ya es tiempo de naturalizar el conflicto y puede ser reflejado en cualquier obra. Nuestra televisión ha sido muy inteligente al mostrar películas valiosas sobre el tema», acota Paquito.

La batalla en el contexto de la pandemia


Este último año y medio se ha resentido el trabajo de sensibilización, producto de la situación epidemiológica provocada por la COVID-19, obstaculizado por las propias dinámicas de protección.

Según comenta Paquito, esta es la segunda edición de la Jornada cubana contra la Homofobia y la Transfobia efectuada de modo virtual. Aún si muchos jóvenes se unen, deja fuera un grupo de personas a quienes se llega mejor a través del contacto físico.

Cada vez son más los heterosexuales quienes defienden la libertad sexual de la comunidad LGTBIQ+

De polémicas y fobias


La homofobia y la transfobia no son privativas de los heterosexuales, la orientación sexual implica que no tengas prejuicios ni rezagos, es un fenómeno complejo.

Como advierte Paquito: «nos educamos a partir de los mismos modelos patriarcales, estereotipos, el hecho de que sea gay no es garantía a que no seas homófobo o transfóbico. La diversidad sexual es específica de cada individuo».
Las personas en la Isla hemos desarrollado gran sentido de justicia social y como norma no quieren dañar a los demás. La propia concepción y discusión, consulta y aprobación de la Constitución llevó, a partir del debate popular, a estas fórmulas de trasladar al Código de Familia este tema.

Paquito añade: «la Constitución que tenemos ahora es muy progresista, da opciones a futuro. Si no conseguimos consenso, nos queda esa Constitución por lo cual podemos trabajar a mediano y largo plazo».

La nación cubana se encamina hacia una sociedad más inclusiva

A la conquista de los derechos


Hay una voluntad política expresa de avanzar en estos asuntos, incluso, el PCC lo incorpora en sus principales documentos rectores. Paquito señala que enfrentar la discriminación sexual por identidad de género y visibilizar toda la riqueza de la sociedad cubana es política.

Al final, la raíz de los problemas deviene la sociedad patriarcal; desmontar ese sistema histórico, social y cultural va a llevar tiempo. No obstante, en la Cuba de hoy puede ser viable una sociedad más inclusiva, donde sea natural esa diversidad sexual.