Luis Silva, el humorista cubano quien interpreta a Pánfilo en el popular programa Vivir del Cuento, ha generado polémica nuevamente con un comentario lanzado en redes sociales donde aparentemente cuestiona el Bloqueo del gobierno estadounidense a Cuba.

El comentario aparece en una historia de Facebook compartida por Cubadebate donde enlaza un trabajo resumen de la intervención del Ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca donde denunció que el Bloqueo impide el suministro de equipos médicos para el tratamiento de la COVID-19 en la Isla.

Silva, empleando su cuenta personal en la red social expuso que el podría “mandar, si quisiera, un contenedor de paquetes de café, o de pomitos con especias, de latas de pintura, etc.”, señalando que en este proceso ningún político estadounidense se interpone.

La opinión, expresada en un espacio que como su nombre lo indica (Cubadebate) es para debatir, ha generado en menos de 4 horas casi 9 mil reacciones, volviéndose viral en las redes.

Captura de pantalla al comentario de Luis Silva.

Las declaraciones del influencer invitan a la reflexión sobre las normativas de la Aduana General de la República de Cuba al afirmar que “sé que todos los países controlan los productos que entran, porque deben cuidar su economía”, pero esto no debe ser un impedimento para lograr introducir al territorio cubano una serie de productos que no se producen ni se ofertan en él.

El actor, que habitualmente promociona diversos negocios y empresas extranjeras a través de sus cuentas personales de YouTube e Instagram, ha demostrado que estas formas de comercio pueden coexistir con su trabajo habitual en la televisión cubana, sin generar conflictos políticos.

En su comentario Luis Silva no hace alusión al trabajo de Cubadebate ni niega en ningún momento que el Bloqueo afecte a Cuba en temas de Salud Pública, que es justamente el tema del trabajo propuesto por el medio de prensa digital.

Las palabras acaloradas de Silva, que no por ser popular deja de ser una persona con derecho a expresarse públicamente, han despertado el interés de medios periodísticos amarillistas que buscan atacar al gobierno cubano.