Mejor cientos volando que pájaro en mano

Por Roxana Reina Lorenzo

Se vende cotorra adulto macho en buen estado de salud con jaula bien grande. No tengo tiempo para atenderla ni comida para darle.

Anuncios como este pueden verse regularmente en la plataforma digital de ventas Revolico, un fenómeno que responde a la situación de tráfico y comercio ilegal de aves silvestres en Cuba, que constituye una de las grandes amenazas que enfrenta hoy la biodiversidad y la causa mayor de la disminución de muchas especies en el planeta.

Y es que, a pesar de los últimos acuerdos establecidos con respecto a la protección de la fauna, aún el número de ilegalidades por su captura, recolecta, uso y comercio es prominente. La mayoría de las disposiciones oficiales se siguen violando.

Lourdes Mugica Valdés, ornitóloga y profesora titular de la Facultad de Biología de la Universidad de La Habana (UH), asevera que el comercio ilegal de vida silvestre vincula casi siempre a comunidades locales de escasos recursos y poco conocimiento, revendedores inescrupulosos, funcionarios corruptos que no hacen su trabajo de control adecuadamente y compradores ilegales ricos que no cuestionan su procedencia ni están conscientes de las consecuencias futuras de su comportamiento.

Si de leyes se trata…

En el mes de marzo de este año fue aprobado por el Consejo de Ministros de la República de Cuba el plan gubernamental para la prevención y el enfrentamiento de los delitos que afectan los bosques, la flora y la fauna silvestre. Sin embargo, desde antes, en disposiciones como la Ley 81, artículo 85, capítulo 2 “Protección y Uso Sostenible de la Diversidad Biológica” y en el artículo 115 del capítulo 6 “Flora y Fauna Silvestre” se establecían pautas para la protección de las especies que pueden ser objeto de caza. Esta misma ley ampara la Resolución 160/2011 del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), que también contiene regulaciones para la conservación de la diversidad biológica del país.

A pesar de eso, en apoyo a los esfuerzos gubernamentales el pasado 10 de agosto fue publicada en la Revista Cubana de Ciencias Biológicas una declaración de los presidentes de cuatro organizaciones ambientalistas para la protección de la vida silvestre y la lucha contra su comercio ilegal. La Sociedad Cubana de Zoología, la de Botánica, la Fundación Ariguanabo y la Antonio Núñez Jiménez de la Naturaleza y el Hombre expresaron en el documento su preocupación ante el incremento de las prácticas ilegales con especies silvestres.

Asimismo, el 19 de agosto el presidente de la República de Cuba Miguel Díaz-Canel Bermúdez declaró en su cuenta oficial de Twitter con respecto a las disposiciones señaladas: “Defender nuestra Patria es también proteger su fauna y su flora. Debemos enfrentar las ilegalidades que atentan contra la flora y la fauna. NO al contrabando de aves silvestres”.

En el momento actual es muy importante que se hagan cumplir estas leyes, asegura Lourdes Mugica. Se debe trabajar en dos grandes vertientes, primero, educar, pues muchas personas desconocen los efectos de sus acciones; segundo, hacer cumplir la ley e imponer multas reales que hagan que la población lo piense dos veces para capturar un ave. Si ambas acciones no van parejas, nunca se ganará esta batalla.

Las aves, mejor volando. ¿Y criando?

La caza furtiva y el tráfico ilegal de aves traen considerables peligros para ellas. Más del 60 % de las que se capturan mueren antes de llegar a la adultez y un 10 % mueren por su tenencia irresponsable al estar apartadas de su hábitat natural. Todo esto aumenta los riesgos de extinción, afirma Rigoberto Alexis Moya Capote, presidente de la filial de La Habana de la Asociación Ornitológica de Cuba.

Por otra parte, Moya señala que existen personas que, al amparo de una resolución del CITMA, están autorizadas a criar y reproducir aves reguladas con fines de reproducción y de inserción, aunque no cualquier miembro de la Asociación está capacitado para ello.

Rigoberto Alexis Moya, presidente de la filial de La Habana de la Asociación Ornitológica de Cuba, expresa que el propósito principal de la filial es criar para preservar.

Además, se promueve la cría responsable de aves que no pertenecen a la fauna silvestre, tanto para aquellos que se dediquen a la avicultura como para los que simplemente quieran tener una mascota. Dentro del grupo de aves en venta para este fin se encuentran los cacatillos, canarios, rosacolis y periquitos, especies que están mucho más adaptadas a la vida en cautiverio y se consideran ornamentales.

“El objetivo con esa tenencia es mejorar genéticamente las especies y tener nuevas mutaciones para participar en exposiciones y eventos donde se valore la calidad de esas aves. Nuestro propósito fundamental con esta actividad es criar para preservar. Estamos en contra de la caza y del tráfico ilegal, pero no de la cría controlada y responsable”, alega Rigoberto Moya.

Así lo demuestra Alfredo Torres Sosa, avicultor en San Miguel del Padrón, perteneciente a la Asociación Ornitológica desde 1988, quien asegura que las aves silvestres migratorias no se encuentran dentro de su cría, pero sí aquellas que están permitidas por la Asociación.

Además de ser una de sus fuentes de ingreso, para él constituye su entretenimiento favorito y con esmero les brinda atención y cuidado. “Siempre trato de mantener la limpieza en el aviario porque en el momento en que no atiendes a las aves como es debido comienza el maltrato”.

Alfredo Torres Sosa, avicultor en San Miguel del Padrón, perteneciente a la Asociación Ornitológica desde 1988, hace de la cría de aves una de sus fuentes de ingreso.

¿Tradición?

La declaración del 10 de agosto de las organizaciones ambientalistas para el cuidado de la flora y la fauna silvestre dedica uno de sus puntos a inculcar en la población los valores de la biodiversidad, hacer una alerta por los peligros que afronta y promover el fomento de una cultura que vele por su conservación como un valor ético fundamental.

Sin embargo, en Cuba durante muchos años se han criado pajaritos. Según Moya, cambiar la mentalidad de las personas lleva tiempo pues ha sido tradición por muchos años tener aves en casa: cotorras, azulejos, tomeguines, entre otros. Por ello es necesario implementar alternativas para este fenómeno, pero de forma paulatina.

Todas las mascotas, entre ellas las aves, proveen a sus dueños beneficios en cuanto a la calidad de vida. En general, tienen un efecto positivo en la salud de las personas. Pero estas no deben ser tomadas del medio natural, pues, además de afectar sus poblaciones, pueden traer consigo virus y bacterias de enfermedades a las que quedan expuestas sus dueños, expresa la ornitóloga y titular de la Facultad de Biología de la UH.

“El senderismo, la fotografía, la observación de aves, son actividades no extractivas que promueven el disfrute sano de la naturaleza con un alto valor monetario de gran impacto en las economías locales, actividades que también constituyen fuentes de recreación para los humanos”, afirmó la especialista.

Yosiel Álvarez Quesada, estudiante de cuarto año de Biología y aficionado al mundo de las aves, también prefiere verlas volando libres. Aunque antes tenía en su casa algunas, como periquitos y rosacolis, siente más regocijo al apreciarlas en la naturaleza y capturarlas en una fotografía.

Sin embargo, afirma que aportaron muchos beneficios a su vida, le brindaron alegría y sosiego, además de poder disfrutar de su cuidado y de observarlas plácidamente. “No obstante, la importancia que poseen va más allá de su atractivo para el ser humano, pues incluye los diversos roles ecológicos que desempeñan las aves en el entorno; son casi imprescindibles para el mantenimiento de la biodiversidad del planeta”.

La especie humana no está ni por encima ni más allá del mundo vivo, pero es una parte importante y dominante en el mismo. El futuro de las 10 000 especies de aves del planeta está vinculado, indisolublemente, con el bienestar y el sustento de la gente. Cerca del 12 % de esas especies está en peligro de extinción: la pérdida de cada una de ellas nos empequeñece a todos. Hoy, que la supervivencia de las aves parece depender de cada uno de nosotros, quizás nosotros dependamos de ellas en la misma medida.

Princesa Takamado, presidenta honoraria de Birdlife International (Organización dedicada a la conservación de las aves en el planeta).

Deja un comentario