El Ministerio de Salud Pública (MINSAP) adoptó nuevos protocolos de enfrentamiento a la COVID-19 en el país.

Pese a que Cuba mantiene un acelerado proceso de vacunación, además de las dosis de refuerzo y las medidas higiénico-sanitarias, resulta necesario adecuarse al contexto internacional y la situación nacional en materia de COVID-19.

El vertiginoso incremento de casos positivos en todo el mundo desde hace varias semanas, sumado al desplazamiento de la variante Delta por Ómicron y la presencia prevaleciente de esta nueva cepa en el país, motivaron el presente protocolo de enfrentamiento a la pandemia.

Para la vigilancia de la enfermedad, se dispondrán en los servicios de urgencias hospitalarios el test de antígeno. Las personas que presenten sintomatología se les realizará un test de diagnóstico rápido. En caso de resultar positivo, se toma muestra para PCR por considerarse sospechoso. Si, por el contrario, resulta negativo, la persona deberá mantenerse aislada.

En el caso de los niños menos de dos años, los protocolos establecen que aquellos con esquema de vacunación incompleto, sin vacunar o con factores de riesgo ingresarán en la red asistencial de salud. Lo mismo con embarazadas y puérperas, así como personas que aún no estén vacunadas. Refirió la información del MINSAP.