Otra pandemia: el suicido

La disyuntiva trabajo-supervivencia se agudizó desde que la COVD-19 se expandió por el mundo. De muchos fue esta preocupación, antes presente, pero quizás no tan aguda, el tener que trabajar para vivir, aunque eso conlleve la muerte por coronavirus.

Esto por supuesto, entró en controversia con las decisiones tomadas por varios gobiernos de asumir confinamientos temporales, argumentos entendibles para lograr retener la expansión del coronavirus en la región. Otros, sin embargo, intentaron “aliviar” el duro impacto a la economía que se estaba produciendo y no cerrar.

Si bien estas fueron reacciones inmediatas frente a la COVID-19, una en particular llega aparentemente tardía, pero aplastante: el suicidio. Japón es uno de los países más afectados por esta consecuencia y contradictoriamente menos abatido por la pandemia en sí.

Según publicó Cubadebate, la profesora de sociología de la Universidad Otemon-Gakuin, Yoko Yamada, afirmó que «hay varias razones por las que la tasa de suicidio está creciendo.  En primer lugar, el gobierno japonés pidió a la gente que se pusiera en cuarentena sin ofrecer suficientes compensaciones monetarias. Los restaurantes, los bares y los lugares de ocio nocturno se convirtieron en blancos y el número de quiebras es elevado.

Segundo, muchos trabajadores temporales fueron despedidos. Los hombres pudieron reincorporarse al mercado laboral en otoño, pero las mujeres no. Tercero, se cerraron las escuelas por el COVID-19. Las madres trabajadoras tenían que cuidar a sus hijos y hacer sus trabajos en paralelo. Por lo tanto, muchas se agotaron y dejaron su empleo involuntariamente. Además, el entorno de la vida en los hogares no es bueno en nuestro país. Hay poco espacio y el mensaje de ‘quedarse en casa’ agravó los conflictos »

Si se revisan las cifras en 2020 se quitaron la vida 20 mil 919 personas en Japón: 13 mil 943 hombres y 6 mil 975 mujeres. Incluso murieron muchas más personas a causa del suicidio que por el coronavirus en la nación nipona.

Por otra parte, en América se estima que aproximadamente 100 mil personas se quitan la vida anualmente, según últimos datos de la Organización Mundial de la Salud, disponibles de 2016. Sin embargo, el 2020 tuvo sin dudas un impacto negativo en la estabilidad mental de muchas personas de la población mundial, por lo que estas cifras se dispararon. 

Causas principales del aumento del índice de suicidios

El miedo al coronavirus, a su contagio, la incertidumbre, la necesidad de comer, el desempleo, entre otros factores provocados por el impacto de la COVID-19 y la mala gestión de los gobiernos, están provocando un aumento en los números de suicidios a nivel mundial.

Según las Naciones Unidas los principales síntomas de salud mental por el coronavirus son: dolores de cabeza, agitación, desvaríos, deterioro del olfato y el gusto e incluso derrame cerebral

tomado de Redacción Médica

Es preciso suministrar, además, la información sobre la pandemia de forma adecuada; pues las noticias alarmantes pueden agravar este fenómeno. La COVID-19 está dejando al mundo varios efectos negativos, si no se toma partido para atajar cada uno de ellos, el final será aún más catastrófico.

Imagen tomada de la página de la OMS

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