Pavel Hernández: “Puedo asegurarles que doy y siempre daré lo mejor de mí”

Por Gian Franco Gil y José Adrián Atanes

De lo atípico, de lo menos esperado, surgen las mejores cosas. Así de sorpresivo y genuino, pero muy especial, fue el “encuentro” con Pavel Hernández, abridor del equipo Industriales. Las circunstancias generadas por la COVID-19 y la gira de los leones por el oriente del país no permitieron que esta entrevista fuera como otras, pero la felicidad por su primera victoria en series nacionales y las ganas de trabajar se advierten a cientos de kilómetros de distancia a través de los mensajes de texto vía WhatsApp.

El gigante de uno noventa y siete de estatura nos habla sobre su primer triunfo y cómo se sintió al terminar el choque, qué pasó por su cabeza y cuánto se ha esforzado para lograr ese sueño.

“Este año ha sido difícil, con mucho esfuerzo, tratar de entrenar a pesar de la situación de la COVID-19, y en días como este uno se da cuenta de que todo el sacrificio ha valido la pena”.

Para Pavel Hernández existen tres cosas que nunca han faltado, tres palabras que se repiten a lo largo de sus respuestas y de su carrera deportiva: sacrificio, entrega y disciplina.

Foto cortesía del entrevistado

Nos comenta que llegó a la nave azul mediante un largo proceso desde la base: “Salí de Ciego de Ávila, luego a la EIDE en La Habana, las provinciales de primera categoría, los campeonatos sub-23 y luego los Industriales”.

El serpentinero comenzó en el béisbol a los 10 años de edad en su natal Ciego de Ávila. Sus primeros pasos dentro del deporte de las bolas y los strikes fueron en la tierra de la piña, participando en un nacional categoría 15-16, donde representó al conjunto avileño: “Ese último año allá (en Ciego de Ávila) jugué el nacional de mi categoría con Luis Robert Moirán y otros peloteros talentosos de esa generación. Luego vine para La Habana y comencé en la categoría juvenil en la EIDE”.

La adolescencia, el cambio de residencia y el giro que estaba dando a su vida no representaron un freno para Pavel; siempre tuvo claro qué quería y cuál sería su mayor empeño.

“Llegué con 15 años a La Habana, cumplí los 16 ese mismo año acá. Por supuesto que adaptarse fue difícil: nuevas amistades, otra dinámica, nueva ciudad para conocer, pero bueno, a la larga lo he tomado como una gran experiencia de desarrollo y crecimiento personal”.

En el año 2016, el talentoso pelotero vistió por primera vez la camiseta de los leones de la capital y llegó a cumplir uno de sus grandes anhelos: “Sentí mucho orgullo, un sueño hecho realidad, y se despertó en mí compromiso por esta camisa y las 12 letras. Cuando subí por primera vez al montículo del Latinoamericano no pude evitar pensar unos segundos en todo lo que se había hecho para poder llegar a ese momento. Enormes ganas de hacerlo todo bien, ansiedad por el primer lanzamiento, el primer strike”.

Foto cortesía del entrevistado

Confiesa Pavel Hernández que desde el primer momento todo fue alentador, “los compañeros siempre ayudando, los más veteranos indicando para hacer mejor las cosas, todos motivándome a trabajar al cien por ciento”.

En sus primeras tres temporadas, solo entró en acción en 14 innings. En la campaña 2019-2020 pudo participar en 25 entradas, todas como abridor, destacándose por ponchar a 13 bateadores y regalar 22 bases por bolas.

Este año, sin embargo, su picheo ha dado un cambio drástico, y es que en los nueve episodios que ha lanzado hasta el momento (dos aperturas), solo ha regalado tres boletos y ha retirado a once bateadores por la vía de los strikes con récord de uno ganado y ningún descalabro.

Otra preparación para la 60 SNB

“Este es un año más de experiencia para la mayor parte del grupo, hemos estado más enfocados en las deficiencias de años anteriores y en las cosas que se deben mejorar, los entrenadores nos van conociendo más y el trabajo ha estado definido hacia los roles de cada cual”, describe.

“En lo personal, conocía desde los primeros días de la preparatoria cuál sería mi rol dentro del staff. Se ha trabajado respecto a que cada cual responda de la mejor manera posible ante su tarea, haciendo especial énfasis en la preparación física y en la preparación táctica”.

De manera general, a excepción del último choque de la subserie ante el equipo espirituano, el picheo capitalino se ha visto en buena forma, para sorpresa de muchos seguidores del pasatiempo nacional a lo largo y ancho de la Isla.

Foto por Boris Luis Cabrera

El joven de 23 años afirma que de cierta forma esperaban esta mejoría, pues el bullpen azul se ha “preparado muchísimo para este año lograr regalarle el triunfo al pueblo habanero que lleva 10 años sin levantar un título”.

“Sabemos que nuestro bateo es bastante sólido y que el picheo tenía y tiene que limar muchas asperezas para que Industriales pueda cumplir el principal objetivo de la campaña, que es ganar el campeonato”.

El abridor caracteriza al equipo de lanzadores azules como el más talentoso del país, pero con algunas deficiencias importantes propias de la juventud de sus integrantes. Comenta, además, que han mejorado mucho el control sin olvidarse de la velocidad.

“El repertorio ha estado mejor diseñado y los brazos están saludables, fuertes y sobre todo cargados con muchas ganas”, concluyó.

Luego de una primera salida no tan convincente ante el conjunto santiaguero, con dos limpias permitidas, siete hits, cuatro ponches y tres boletos, Pavel dio muestras de un excelente dominio y velocidad ante la batería holguinera, permitiendo dos limpias en cinco episodios lanzados, retiró a siete por la vía del ponche y no dio bases por bolas.

Foto por Boris Luis Cabrera

El cuarto abridor de los dirigidos por Guillermo Carmona habló de la gira por el oriente y centro: “Fue una gira larga, lejos de la familia, cada provincia con sus medidas y profilaxis, en el comienzo de una serie totalmente atípica, pero a jugar béisbol hemos venido y hay mucha felicidad porque hemos jugado bien y los resultados se están reflejando en el terreno”.

El joven pícher habló también del público, que tanto se extraña en este inicio de torneo, como uno de las cosas más raras que experimentan los peloteros en su vuelta al campo de juego en esta Serie 60.

“El respetable es un factor importante en el juego de béisbol, aunque es cierto que puede añadir presión y ser una distracción, sobre todo para el equipo visitante, pero también añade mucho picante, algo necesario para el espectáculo”, aseveró.

Algo que sorprende mucho de Pavel es su cultura, su forma de escribir propia de una persona que se preocupa mucho por saber.

Pavel Hernández en su tiempo libre

“Me gusta estar informado, constantemente aprendiendo y tratando de ampliar mi cultura, siempre en las redes sociales, conociendo personas, comunicándome con familiares y amigos, al tanto de la tecnología, escuchando música, podcast, viendo series”.

Foto por Yirsandy Rodríguez

Para el abridor azul existen dos equipos, su Industriales y ese que los aficionados no suelen ver, que está escondido en largos años de trabajo y que son la causa directa de que Pavel Hernández sea lo que es hoy y pueda seguir creciendo.

“Son como mis compañeros fuera del terreno. Es algo de lo que siempre me sentiré agradecido, de mi familia, la formación y de cada persona que siempre ha estado ahí apoyándome, dándome el consejo, el ajuste y brindándome herramientas para seguir mejorando como pelotero y como ser humano, el reconocimiento a cada uno de ellos, en cada logro personal, nunca puede faltar”, finalizó.

Desde la distancia se nota que odia ponerse adjetivos, aunque los merezca. Cuando volvemos a hablar de su mayor pasión (el béisbol), ante las preguntas más personales respecto a sus resultados esta campaña, Pavel solo tiene una respuesta: “Puedo asegurarles que doy y seguiré dando lo mejor de mí”.

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