Presencia


Llega abril. Hace más de año que la pandemia fustiga al país, pero aun así el Partido Comunista de Cuba desarrollará su Congreso en la fecha prevista, en coincidencia con el aniversario 60 de los sucesos de Playa Girón y la primera victoria de un país latinoamericano frente al imperialismo, de los primeros ímpetus que atizó el Comandante en Jefe entre su pueblo.

En los encuentros precedentes siempre estuvo Fidel. Al volver al abril de hace cinco años atrás, otra vez sus palabras quedan pegadas en la piel: “Pronto deberé cumplir 90 años, (…). Tal vez sea de las últimas veces que hable en esta sala (…). Emprenderemos la marcha y perfeccionaremos lo que debamos perfeccionar, con lealtad meridiana y la fuerza unida, como Martí, Maceo y Gómez, en marcha indetenible”, dijo y, en efecto, su partida sobrevino siete meses más tarde pero no nos dejó.

Él, que solía viajar al futuro para contarnos y sugerirnos qué hacer, también expresó ese día que más allá del fin de la vida quedan las ideas, entre ellas las que sugieren que “si se trabaja con fervor y dignidad, se pueden producir los bienes materiales y culturales que los seres humanos necesitan, y debemos luchar sin tregua para obtenerlos”. No hacía falta citarlo, está en la memoria de la epopeya cotidiana.

¿Qué ha hecho Cuba tras la aparición de la COVID-19? Poner a prueba su verdad, la que prevalece al margen del descrédito a que la someten sus enemigos: los valores de la mayoría de su gente, su capacidad organizativa; desplegar su potencial científico, cuyos resultados ya son visibles y pronto serán un hito en el campo de la salud frente al SARS-CoV-2.

El Partido es el alma de la Revolución y se ha ratificado que este será el Congreso de la Continuidad, expresado en el tránsito paulatino de las principales responsabilidades del país a las nuevas generaciones. Fidel no estará como hace cinco años, pero será presencia inequívoca, estará de la manera en que solo él en el mundo sabe estar.

No es Cuba una sociedad perfecta, su gente es exigente e inconforme, atributos indispensables para la victoria, pero sí es dueña de su país. Esa independencia y soberanía por la que tanto se ha luchado, y se lucha, salvan vidas, y son patrimonio del socialismo, del Partido y de una Revolución verdadera como la nuestra.

No es un supuesto, en el evento se hablará de nuevas formas de hacer para alcanzar la prosperidad fruto del trabajo creador; que la situación actual no puede convertirse en justificante que retarde los procesos.

Se hablará además que es inminente producir alimentos con las reservas internas; que deben ser constantes la prevención y enfrentamiento a la corrupción, el delito y las indisciplinas sociales; cómo fortalecer el funcionamiento de la propia organización, y otros muchos tópicos que le atañen.

Y acaso en el receso los participantes revisarán las noticias. Algunos de los medios más importantes del mundo situarán a Cuba camino a una hazaña científica y humana, próxima a convertirse en una potencia de vacunas contra el coronavirus. Y Fidel allí, verá las letras en mayúsculas con un brillo especial en el rostro.

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