¡Vuelve a ser Clandestina el centro de la diana! Si hoy varios dardos apuntan a la tienda de moda cubana no es solamente por sus precios; ahora el conflicto es político. La falta de “posicionamiento” del afamado negocio cuentapropista hace saltar las alarmas de la prensa independiente y clientes.

Una publicación en Twitter encendió la antorcha contra Clandestina. ¿Por qué? La alegada “apropiación” de frases populares para el mercado de clase alta. El tweet fue el catalizador de opiniones encontradas y un polémico debate en esta red social.

¿De dónde viene el problema?

El negocio inciado por Idania del Río y Leire Fernández ya entabló conversación con Barack Obama durante la visita del expresidente estadounidense a Cuba en 2016. También, dedicó publicaciones en redes sociales tras un supuesto plagio de la marca española Zara a sus productos. Reaccionó ante el cierre de una tienda online para criticar la represión de Marco Rubio. Aun así, hoy se les acusa por no pronunciarse en cuánto a lo que piensan. 

La falta de “posicionamiento” del afamado negocio cuentapropista hace saltar las alarmas de la presa independiente y clientes. Foto: BBC Mundo

Si se revisa las redes sociales de Clandestina, podrá encontrarse, aunque no tenga mucho en común con las publicaciones, comentarios donde se les llama “comunistas”, se les acusa de ayudar a agentes de la Seguridad del Estado o se les incita a ser provocativos. Pero ¿por qué?

Este emprendimiento no ha demostrado una posición política definitiva; simplemente, cuando se ha pronunciado, ha defendido sus intereses. Perder no es sustentable para ningún negocio. En las acusaciones realizadas o en los conflictos promovidos hay claras muestras de autopromoción en un primer plano, ya en un análisis posterior también se puede llegar a pensar en posturas políticas. Pero, ante todo, marketing.

¿Cómo es la movida en tiempos de movimientos?

Cuando, en el mes anterior, ocurrió un auge en las manifestaciones del sector de la cultura, Clandestina emitió un cartel vía Instagram, llamando al diálogo. Antes ya había publicado algo más llamativo: “Estamos preocupadxs por los miembros del Movimiento San Isidro y por su integridad física y moral. Apoyamos las acciones que buscan a través de medio no violentos y la consecución de metas relacionadas con la justicia social”. Entonces, los aplaudieron.

Quizás, quienes lanzaron ovaciones esperaban que, en lo posterior, el emprendimiento hiciera declaraciones en contra el gobierno cubano. No ocurrió. Comenzaron las críticas y las calumnias a la marca de moda cubana.  

Quizás, quienes lanzaron ovaciones esperaban que, en lo posterior, el emprendimiento hiciera declaraciones en contra el gobierno cubano. No ocurrió. Foto: BBC Mundo

Por otro lado, los pulloveres. Los Actually, I´m in San Isidro dijeron presente en el encuentro con el Ministerio de Cultura y la marca no se pronunció, ni a favor ni en contra, por el empleo de su acostumbrado refranero en un contexto diferente al que motivó su surgimiento. Y, ciertamente, tampoco lo hizo cuando en la pasada tángana de parte de la juventud cubana en el Parque Trillo aparecieron unos Actually, I´m in el Trillo. Este último, no se encuentra en el catálogo de la tienda ni se confirma su autoría.

Entonces, es necesario analizar ¿Quiénes piden pronunciaciones, y no cualquieras sino unas, en contra del gobierno a Clandestina? ¿Por qué es necesario llamar a cuentapropistas de moda a incursionar en la política? ¿Actually, where are you? (¿Dónde estás?)