Cuba enfrenta actualmente el tercer rebrote de la COVID-19. Esta vez, el aumento de casos positivos a la enfermedad ha sido excesivo, mucho mayor que las cifras más altas registradas en los anteriores rebrotes. El país culmina una semana con provincias en diversas fases de trasmisión, la paralización del curso escolar en la mayoría de las regiones y el retraso de la entrada de los universitarios a sus facultades. La dispersión de casos por todas las regiones del país y la complejidad epidemiológica de la mayoría de ellas es evidente.

Imagen tomada de Escambray

En los primeros días de la semana, la frase predominante en los titulares de todas las mañanas era “la cifra más alta hasta la fecha”, hasta que al cierre de la jornada del 12 de enero se superaron todas las expectativas. Fue el día con más positivos registrados desde marzo: 550, en tan solo 24 horas.

Esta semana no solo tuvo los días con más cifras de confirmados, sino que fallecieron 18 personas a causa de la enfermedad, la mayoría en edad de riesgo y con comorbilidades asociadas.

Según ha explicado en las conferencias diarias, el Dr. Francisco Durán García, la causa principal del aumento considerable de casos ha sido la irresponsabilidad, tanto por los viajeros y familiares en el tiempo de llegada del extranjero como durante las fiestas de fin de año. Ahora se están viendo las consecuencias.

A raíz de este rebrote, las provincias con mayor afectación han sido en primera instancia, las que presentan aeropuertos: La Habana, Santiago de Cuba y Matanzas. Luego se ha ido extendiendo a casi todo el país. Pero como algo significativo, Guantánamo ha presentado en los últimos días la mayor complejidad epidemiológica, reportando en la jornada de ayer 16 de enero 206 casos ¿qué sucedió en la provincia más oriental del país? Los expertos analizan todavía.  

 Estas provincias retrocedieron a fase de trasmisión autóctona limitada, aunque con medidas restrictivas especiales según las características de cada una. Por ejemplo, se decidió que La Habana mantuviera el trasporte con horarios, es preciso intentar levantar la economía. Aspectos ambos en contrapunteo, ¿Qué resultará? Esperemos que un control de la enfermedad y la “estabilización” de la economía, como predicen varios entre ellos el Dr. Francisco Durán.

Los números a tan solo 17 días de enero son 3mil 144 positivos y 29 fallecidos (cuatro en dos jornadas consecutivas). ¿Alarmantes no? Pues parece que no lo suficiente para que se tome percepción de riesgo.  “Tenemos que acabar de interiorizar que es muy peligros el proceso que estamos viviendo y es necesario que todos dejemos la irresponsabilidad a un lado y cumplamos adecuadamente con las medidas higiénico-sanitarias”, repite el Dr. Durán una y otra vez en las conferencias.

De igual forma se mantienen 35 pacientes graves para un total de 394 y 11 críticos para un acumulado de 156. Datos todavía alarmantes. Sin embargo, de los cinco niños que se encuentran en terapia intensiva (uno en estado crítico y cuatro en estado grave) ya presentan una evolución estable.

Imagen tomada de Trabajadores

Cuba está enfrentando una situación compleja en el combate con la COVID-19. ¿Las causas? Ya se han explicado: la llegada de viajeros del exterior y la irresponsabilidad en las medidas higiénico-sanitarias tanto por los familiares de los que arriban al país como por los propios cubanos residentes en el país durante las fiestas de fin de año, fundamentalmente. Pero si bien ayuda saber qué fue lo que provocó el aumento desmedido de casos, concientizar la necesidad del cuidado y cumplir con todo lo establecido, son medidas mucho más fructíferas.