Tambores sonaban. El aire se cargaba del humo oloroso que los tabacos suelen desprender. Comida por doquier, como entregada a algún ser invisible. Escenas de personas que perdían la razón bailando como si algo los controlara. Gorros de todos los colores, sayas, abanicos. Caramelos, muchos caramelos, y un miedo latente en mi pecho, ese que nos invade ante algo extraño, sin sentido.

Una muchacha sostenía a un chivo sobre sus hombros. Con su traje rojo y negro, como preparado para la ocasión, lo zarandeaba de un lado a otro, saltaba, corría con él. No se detenía, no parecía cansada, simplemente poseída por algo, o alguien. Con mis 10 años me preguntaba de dónde sacaba tanta fuerza, la respuesta fue: “tiene el santo montado”.

Después de toda una ceremonia, el animal se notaba asustado. Lo próximo fue un alarido del chivo que me erizó la piel, un arroyo de sangre y un chuchillo ensangrentado. El sacrificio era necesario, el santo debía recibir su ofrenda, llenarse de energía. Diez años después, el recuerdo permanece en mi mente.

Bitácora

Desde sus inicios la religión ha estado vinculada a los animales. Sin embargo, las formas en las que se manifiesta este vínculo varían dependiendo de la historia y las liturgias de cada fe.

En religiones como el hinduismo, el budismo o el judaísmo, los animales son tratados con respeto, compasión. Incluso, algunas prohíben alimentarse de estos por ser la reencarnación de personas. El jainismo, practicado desde el siglo IV a.c. en la India, evita realizar cualquier tipo de daño a la salud y el alma de cada ser vivo.

La religión ha tenido presente a los animales desde su surgimiento, aunque no siempre de la mejor manera. Foto: Centro de Informes.

Mientras, los cristianos consideran que los animales no tienen alma, ni razonan, lo cual elimina cualquier obligación moral hacia ellos. No obstante, hace unos años, los animales son respetados y defendidos de maltratos por la mayoría de las religiones. Pero no se considera a los animales cuando el beneficio propio lleva a matar.

Sacrificios ¿sin sentido?

El sacrificio de animales en la religión Yoruba se realiza por razones diferentes, así lo afirma Noslen Gutiérrez Díaz, Sacerdote de Ifá, hijo de Shangó. Los momentos principales son cuando se realiza “el nacimiento de algún santo o recibimiento de algún poder”. Se lleva a cabo porque “cuando se realiza el sacrificio es cuando el santo o el orisha te hablan”, aseguró el Sacerdote.

En cambio, Jennifer Rodríguez Prieto-Solis, animalista del grupo Pasos, en La Habana, comenta que respeta a quienes practican la religión yoruba porque cada cual decide en qué creer. “Lo que no entiendo es por qué matar animales y tirarlos en una esquina con el objetivo de quitarte enemigos o tener mejor vida, eso no es algo que hacen las buenas personas”, agregó.

Los practicantes de la religión yoruba consideran necesarios los sacrificios animales, una contradicción con la causa defendida por los animalistas. Foto: El Cierre Digital.

Sin embargo, Noslen Gutiérrez explica que el santo pide un sacrificio en dependencia de lo que cada persona pretenda hacer después de la consulta. “Los santos se alimentan, se les puede dar muchas cosas, pero si no reciben sangre no responden, se ponen recelosos”.

El Decreto-Ley de Bienestar Animal, dado a conocer en la Gaceta Oficial de la República de Cuba el 10 de abril de este año, estipula en su artículo 74.1 que, para el sacrificio, los animales son inmovilizados, según su especie, para su posterior aturdimiento con un método que deje al animal inconsciente de inmediato, proceder al desangrado y evitar el dolor hasta que muera.

Actualmente, según un artículo publicado por la revista Jurnal Sosialisas, “se desconoce el número exacto de animales sacrificados cada año por la religión”. Sin embargo, en el mismo artículo se estima que solo una iglesia en Florida sacrifica a más de 10,000 animales cada año como parte de sus servicios, incluidos cabras, ovejas, conejillos de indias, patos y tortugas.

El sacrificio de animales en la religión yoruba se realiza cuando “el santo lo solicite”. Foto: Cubadebate.

Brenda César Fajardo, licenciada en Turismo y animalista agrega:

“Es complicado explicarles a las personas que tienen una fe determinada que no es necesario hacer ese tipo de cosas. Hemos tenido reuniones con asociaciones yoruba y muchos babalawos han mostrado documentos que detallan que en la religión yoruba no es necesario sacrificar una vida. Entonces, si lo siguen haciendo, es un tema más educativo y cultural.”

«No sangre», ¿una nueva práctica?

En el año 2016, la revista Revisión Afrohispánica publicó una entrevista realizada al Babalawo Rafael Raufe Montalbán. En ella se expuso un nuevo método para realizar iniciaciones y ceremonias sin utilizar sangre. “No estoy haciendo nada que no se haya tenido de alguna manera en cuenta por nuestros ancestros”, aseguró Montalbán.

Hace unos años, este sacerdote dice que “recibió una revelación” en la cual le llegó la idea de suprimir todo derramamiento de sangre animal o sacrificio en sus ceremonias. A día de hoy, a pesar de lo que muchos piensan, Montalbán asegura que todas las personas que ha iniciado con este método “gozan de muy buena salud y bienestar”.

Por su parte, Noslen coincide en que “un sacrificio puede ser desde un vaso de agua, frutas, dulces, todo no es sangre, se hacen como limpieza” Sin embargo, mantiene que, si el santo pide sangre en algún momento, debe dársele.

El sacrificio de animales en la religión yoruba se realiza cuando “el santo lo solicite”. Foto: Cubadebate.

Algunos practicantes de la religión aseguran que resulta innecesarios los sacrificios de animales pues pueden hacerse otros tipos de sacrificios. Foto: Iworos.

El punto más cuestionado por Brenda César y la comunidad animalista está en la cantidad de personas que vienen de otros países para practicar la religión en Cuba. Pues en otros países está prohibido hacer los sacrificios animales. “Creo que hay un vacío legal, que debe haber restricciones a la hora de sacrificar animales con fines religiosos”,

Llenar el vacío legal

Hace poco más de un mes se encuentra vigente el Decreto-Ley de Bienestar Animal. Sin embargo, en este no se especifica ningún punto a tener en cuenta a la hora de los sacrificios animales con fines religiosos. En cambio, se establecen puntos generales a seguir en el momento en que se realice este acto.

Lo que ocurre es que para los rituales el modo de sacrificar varía. “No está permitido, en la religión, golpear al animal antes de sacrificarlo u otros modos que normalmente se emplean en el sacrificio convencional, hay maneras muy específicas de hacerlo”, alega el sacerdote.

 “Hasta el momento no ha sido necesario cambiar los modos de sacrificar por el decreto”, explica Noslen. “Existen animales que no sacrificamos porque no está permitido matar, como los toros, los cocodrilos o los venados, aunque en otros lugares sí se realiza”, agregó.

Brenda cree que, a pesar de todo esto, debe estar regulado y no se debe matar animales sin sentido. “No cumple ningún fin, pues no es para alimentación ni para lograr nada más allá de la fe de cada cual”, señala.

El Decreto-Ley de Bienestar Animal no establece limitaciones para el sacrificio de animales por creencias religiosas. Foto: Havana Times en español.

“Hay muchas personas a las que no les gusta, incluso en la misma religión, pero es necesario acostumbrarse porque a cada santo hay que darle el alimento que pide”, comenta Noslen.

A pesar de los diferentes puntos de vista, el sacrificio de animales no debe realizarse de forma descontrolada. El vacío legal con que cuenta el Decreto-Ley de Bienestar Animal en nuestro país deberá ser llenado con el fin de evitar abusos.

Resulta necesario tomar experiencias en un sector nunca antes explorado por nuestro sistema de leyes. Por el momento, solo queda exhortar a la conciencia de aquellos que practican la religión para que sean lo más justos posible. Mientras, aquellos delitos que sí quedan bien planteados en este decreto, deben ser penados sin distinción para asegurar una sociedad mejor, incluidos los animales.