Las provincias cubanas de Matanzas, Santiago de Cuba y Guantánamo retrocedieron a la etapa epidémica, debido al aumento de la incidencia de contagios con la COVID-19.

Esos territorios se unen a La Habana, que retrocedió a la fase epidémica en días anteriores, al igual que todos sus municipios.

Durante la reunión del grupo de trabajo gubernamental para la prevención y control del nuevo coronavirus, el viceprimer ministro Roberto Morales Ojeda anunció el regreso a la fase de transmisión autóctona limitada de 29 municipios, con los que se acumulan 63 territorios en la Isla en esa etapa.

Por otro lado, el ministro de Salud Pública, José Ángel Portal, detalló que en los últimos quince días (sin contar la jornada del viernes) se habían reportado 4 mil 166 nuevos casos positivos con la COVID-19, lo cual representa una tasa de incidencia de 37,19 enfermos por cada 100 mil habitantes.

El municipio capital de Pinar del Río pasó a la fase de transmisión autóctona limitada al igual que San Antonio de los Baños, en la provincia de Artemisa, informaron las autoridades en el encuentro gubernamental presidido por el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel.

Asimismo, esta decisión fue tomada con los municipios de Camajuaní y de Ranchuelo, en Villa Clara, Morón y de Majagua, en Ciego de Ávila, y Camagüey, en la provincia del mismo nombre.

En medio del pico de contagios más alto registrado en la Isla desde el inicio de la pandemia del coronavirus, volvieron a la fase III de la etapa recuperativa Ciego de Ávila, los municipios Güira de Melena y Caimito, en Artemisa, y Banes, en Holguín.

Por su parte, Jaruco, en la provincia de Mayabeque, la capital de Ciego de Ávila y Jimaguayú, en Camagüey, retornaron a la fase II de la etapa de recuperación.

A mediados de semana, las autoridades cubanas decidieron el retroceso de la capital a la etapa epidémica, debido al elevado número de contagios registrados desde fines del 2020. Por lo cual se suspendieron el curso escolar y el transporte desde y hacia La Habana, entre otras medidas con el propósito de frenar la propagación de la COVID-19.