Por Mónica Delgado

La farmacéutica AstraZeneca ha difundido detalles de la tercera fase de los ensayos clínicos de su vacuna contra el coronavirus que desarrolla en colaboración con el Instituto Jenner de la Universidad de Oxford, tras recibir críticas por falta de transparencia en relación a dos casos voluntarios que desarrollaron “síntomas neurológicos sin explicación”, publicó Rusia Today.

Además, informó que la aparición de estos síntomas inesperados en dos mujeres que recibieron su vacuna experimental en el Reino Unido, obligó a la empresa a detener sus pruebas en dos ocasiones, la segunda a primeros de este mes.

Imagen tomada de El Mundo

No obstante, la empresa ha señalado “una revisión independiente”, determinando que en ambos casos “se consideró poco probable que estas enfermedades estén asociadas a la vacuna, o bien que no había pruebas suficientes para decir con certeza que las enfermedades estaban relacionadas o no con la vacuna”, señaló el periódico Marca.

Según comenta The New York Times, en Reino Unido, Brasil, la India y Sudáfrica los ensayos se han reanudado, mientras que en Estados Unidos sigue en pausa. El medio afirma que esta vacuna experimental ya ha sido administrada a 18 mil personas en todo el mundo, aproximadamente.

Mark Slifka, experto en vacunas de la Universidad de Ciencias y Salud de Oregon (EE. UU) aclaró que la afección de mielitis transversa, aunque rara, es grave, por lo que la detección de dos casos entre miles de participantes parece mostrar “un patrón peligroso”, en palabras de Rusia Today.

Por su parte, el virólogo Peter Jay Hotez del Baylor College of Medicine en Houston (EE. UU) calificó la situación de “horrible e inaceptable”. Mientras, el doctor Paul Offit, profesor de la Universidad de Pensilvania y miembro del comité asesor de vacunas de la Administración de Medicamentos y Alimentos de EE. UU, considera que no está claro cómo la empresa o el Gobierno del Reino Unido determinó que el segundo caso no estaba relacionado con la vacuna; publicó el medio ruso.

¿Cómo sucedieron los acontecimientos?

La compañía Astrazeneca no ha aportado casi detalles acerca de las enfermedades sobrevenidas, por ella ha sido objeto de crítica además de no informar de inmediato el trastorno neurológico desarrollado por las voluntarias después de recibir la vacuna experimental.

Se conoce que la primera participante desarrolló una inflamación de la médula espinal tras recibir una dosis de la vacuna. La compañía informó del caso en julio.

Imagen tomada de CNN

Más tarde se determinó que la mujer padecía una esclerosis múltiple que no le había sido diagnosticada y que no estaba relacionada con la vacuna, pues a menudo viene acompañada con mielitis transversa. Por lo tanto, los ensayos fueron reanudados.

La segunda participante enfermó después de una segunda dosis de la vacuna, obligando a detener de nuevo los ensayos el pasado 6 de septiembre. AstraZeneca afirmó que su diagnóstico no había sido confirmado, pero una fuente anónima familiarizada con la situación aseguró al periódico neoyorkino que la enfermedad había sido identificada como mielitistransversa, según informó RT.

¿Qué es la mielitis transversa?

Se trata de un trastorno neurológico que causa la inflamación de la médula espinal. Esta afectación de la mielina, o sea, el material aislante que cubre las fibras de las células nerviosas, altera el sistema nervioso al interrumpir la comunicación entre los nervios de la médula espinal con el resto del cuerpo.

Imagen tomad de Onsalud

En Estados Unidos la mielitis transversa se diagnostica solo en uno de cada 236 mil pacientes al año, mientras que las pruebas realizadas en el Reino Unido involucraron a solo unos 8.000 participantes, según informaciones del doctor Paul Offit dadas a Rusia Today.

Un fallo de la función de la médula espinal durante horas o, incluso, semanas es lo que provoca esta enfermedad del sistema nervioso. El dolor en la zona lumbar, debilidad muscular, problemas sensoriales en los dedos de los pies o en los mismos pies, hasta otros más graves como son la parálisis, la retención urinaria o la pérdida del control intestinal; son los principales síntomas de la enfermedad, según publicó el periódico El Mundo.

Resulta interesante aclarar que es un trastorno neurológico poco frecuente y en muchos casos, la causa es desconocida. Aun así, infecciones víricas o reacciones inmunitarias poco comunes podrían ser patologías causadas por la mielitis transversa. Incluso puede desarrollarse como una reacción grave de sífilis, sarampión, enfermedad de Lyme y algunas vacunaciones, que incluyen la varicela, la tos convulsa y la rabia.

Las enfermedades autoinmunes se distinguen por la “confusión” del sistema inmunitario, que en lugar de proteger al organismo frente a agentes externos (virus o bacterias), pasa a ser el agresor, atacando y destruyendo a los órganos y a los tejidos corporales sanos.

Respecto a ello, aunque algunos científicos no saben con certeza qué factores son los que provocan la mielitis transversa, todo parece indicar que la estimulación del sistema inmunitario en respuesta a una infección podría generar una reacción inmune, responsable de esta enfermedad. 

Dicha inflamación de la médula espinal puede producirse tanto en adultos como en niños, sin distinción de sexo y raza. Sin embargo, “los estudios señalan que en las edades entre los 10-19 años y entre los 30-39 años, la tasa de incidencia de esta patología es algo mayor”, informó El Mundo.

En estadísticas, “alrededor de un tercio de los afectados se recuperarán completamente de la enfermedad, sin ningún tipo de secuela. Otro tercio, en cambio, se repondrá parcialmente, quedando síntomas como incontinencia urinaria o fallo sensorial.

“Por último, el otro tercio restante de los pacientes no mostrará mejoría alguna y puede permanecer, por tanto, en la cama o silla de ruedas. El trastorno en estos enfermos será del todo incapacitante, obligándolos a depender de terceras personas para las funciones básicas de la vida”, publicó El Mundo.

Si bien no existe una cura definitiva y eficaz para esta enfermedad, los tratamientos actualmente empleados, según cada caso y el pronóstico del paciente, logran disminuir la inflamación, aliviar y controlar los síntomas.

¿Qué sucederá con la vacuna de la farmacéutica AstraZeneca? ¿Será del todo confiable? ¿Cuánto influirán los dos casos afectados neurológicamente en el prestigio de la empresa o la validación de la vacuna? Estas son inquietudes que se irán respondiendo oportunamente.