Hay que hacer un mundo protegido de la hipocresía

Tom Wolfe

Por Alejandra García

Desde que Truman Capote escribiera su legendaria In Cold Blood (A sangre fría) que derribó las fronteras entre la ficción y la realidad, entre el reportaje y la novela, un grupo de jóvenes periodistas estadounidenses comenzó a aplicar en sus trabajos recursos narrativos asociados tradicionalmente a la literatura de ficción con el propósito de otorgar a los textos periodísticos una calidad estilística y narrativa que comenzaba a perderse ante el predominio del modelo objetivo del periodismo norteamericano.

A este grupo pertenece Tom Wolfe, considerado por algunos investigadores como el “maestro del Nuevo Periodismo”, autor de la impactante novela The Bonfire of the Vanities (La hoguera de las vanidades) que sintetiza en sí los rasgos principales del Nuevo Periodismo y presenta un cuadro de sátira sobre las costumbres de la sociedad neoyorquina en la década de 1980 al caracterizar el universo de los ejecutivos de finanzas.

En The Bonfire of the Vanities Wolfe describe a la ciudad de forma magistral; realiza una mezcla sutil de aspectos reales, contados de manera objetiva, y valoraciones totalmente personales. El autor no solo nos describe el contexto cultural, social y temporal en el que se desarrolla la novela, sino que también indaga en los detalles más ríspidos de cada uno de estos marcos. Al ser un narrador completamente omnisciente, se vale de sus personajes para ofrecer las pinceladas de una ciudad tan cosmopolita como New York, partiendo de disímiles puntos de vista para mostrar así todas las caras de una misma realidad.

En la novela se percibe el arduo trabajo de recolección de información e investigación hecho por Wolfe. La historia, por su parte, revela una trama magníficamente hilvanada donde todo es lo que parece y nada queda oculto a la vista del lector. Tom Wolfe convierte una realidad totalmente subjetiva en la única realidad que importa contar, pues esa minuciosidad de exponer la verdad emerge en todo el texto.

Con The Bonfire of the Vanities Wolfe pretende explicar hasta qué punto el dinero y la fama son inútiles para salvar a un individuo que tiene en su contra situaciones y circunstancias muy desfavorables. Asimismo, devela un marco de hipocresía y juego de apariencias donde las convenciones sociales cambian acorde a las conveniencias del momento. Las frases cortas, tajantes, las acciones continuas, el uso del lenguaje vulgar en los diálogos, tanto entre personajes como en reflexiones propias, resultan una pequeña muestra de su indudable talento a la hora de motivar y deslumbrar al lector con una novela que atrapa de principio a fin.