Luego de poco más de un mes de su salida de la Casa Blanca reaparecerá el expresidente Donald Trump en el escenario político. «Hablará en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC por sus siglas en inglés) en Orlando, Florida, el próximo domingo,-mañana- según una fuente familiarizada con el asunto», informa CNN.

Marc Short, exjefe del gabinete de Pence, declaró al propio medio de prensa, a partir de sus conocimientos sobre los planes de Trump en el encuentro, que «hablará sobre el futuro del Partido Republicano y el Movimiento Conservador». A ello añadió: «También espere que el cuadragésimo quinto presidente se enfrente a las desastrosas políticas de amnistía y fronteras de Biden».

Una aurora de especulaciones rodea a todas las acciones en las cuales interviene el antiguo mandatario; entre ellas, el anuncio de su postulación a las elecciones presidenciales de 2024. ¿Es acaso posible? «La influencia que Trump mantiene sobre el Partido Republicano y, en general, sobre el entorno conservador y la derecha radical es formidable, y eso pese a sus numerosas falencias, su derrota en las elecciones, su responsabilidad en el asalto al Capitolio y su segundo proceso de impeachment», expresó Jesús del Toro, analista de Yahoo!.

Del Toro también comentó que «si Trump se postula a la presidencia este domingo, con miras a 2024, eso en realidad es solo una parte de la ecuación: ciertamente, mucho puede pasar de aquí a los próximos comicios presidenciales y por ende no está asegurado que una declaración de Trump al respecto vaya a la postre cristalizarse en una nominación, mucho menos en un retorno a la Casa Blanca».

¡Exactamente! Esta ecuación tiene otros factores. Con la cobertura que le brinden los medios, el exmandatario piensa mostrar, como ya no lo puede hacer a través de sus redes sociales,  a una masa de seguidores que aún apoyan su futuro político ya sea como presidente o no.

Trump y el Partido Republicano: ¿Una historia aún por contar? (Imagen tomada de Alwaght)

Además, quiere demostrar que es uno de los caballos de fuerza del Partido Republicano ¿A quién se lo quiere exponer? A sus compañeros dentro del Partido, sobre todo a aquellos que lo evadieron a partir de los altercados del 6 de enero y quienes no quieren volver a verlo en el poder por representar, precisamente Trump, todo lo contrario a lo conservador que el Partido defiende así como también sus faltas a la disciplina fiscal, oposición al libre comercio y un entorpecimiento a las alianzas internacional.

El presidente número 45 no ha dejado de ser un ente de poder. Como un Midas republicano ha tocado a múltiples figuras públicas y las ha hecho crecer, por el contrario a quienes ha rechazado los ha hundido. Este domingo, basado en ello, potenciará la idea de que solo con él a la cabeza el Partido recuperará la mayoría en el Congreso. Además, el «río revuelto» que provoca su vuelta al panorama político le puede rendir millonarias donaciones así como también permitir el esquivo de numerosas demandas y deudas.

Otro aspecto es digno de análisis. Jesús del Toro vuelve con un interesante señalamiento: «La ausencia en CPAC de Mike Pence, quien declinó participar, es otro indicador: Trump atacó severamente a Pence por no haberse prestado a sus impropios intentos de no certificar el triunfo electoral de Biden, y muchos en la derecha más radical se mostraron hostiles al exvicepresidente. La ausencia de Pence en CPAC es así al mismo tiempo la decisión de no atizar esas tensiones en su contra y, en consecuencia, significa que todo el escenario queda a disposición de Trump y su visión de las cosas».

El anterior inquilino de la Casa Blanca frenaría, solo con su presencia en el panorama político, varias acciones de la actual administración. (Imagen tomada de Yahoo Noticias)

No obstante, con o sin apoyo, con presencias y ausencias, a Donald Trump no le es necesario llegar al poder para causar problemas. Entre reuniones, eventos y encuentro con sus seguidores, el expresidente se alzará como un haz de luz y junto con él los suyos. Asimismo, es muy probable que nuble la carrera de sus opositores y, en consecuencia, fracture el Partido Republicano, nuevamente. Más preocupante aún su influencia sobre el mandato actual.

El anterior inquilino de la Casa Blanca frenaría, solo con su presencia en el panorama político, varias acciones de la actual administración. Biden tendría que enfrentar a una derecha radical empoderada, lo cual polarizaría aún más al Congreso y, por ende, las medidas que necesitan su aprobación.

En su comentario en Yahoo!, Jesús del Toro, devela un curioso dato:

«En la historia reciente de Estados Unidos, los expresidentes no han tenido un papel ni una actividad política de importancia y, en general, han optado por mantener una posición muy discreta, sin interferir directamente con el mandatario en turno. Pero eso podría cambiar si Trump vuelve al escenario político, en parte por su propio carácter y afán y también por el hecho mismo de que Trump puede y al parecer quiere buscar la reelección, lo que da un perfil que ningún expresidente estadounidense ha tenido desde Theodore Roosevelt hace más de 100 años».