Niños ciegos y débiles visuales, infantes y adolescentes con discapacidad intelectual u otras limitaciones convergen a cada rato en un lugar especial del municipio Plaza de la Revolución. Para ellos: su similar al bosque de los cuentos de hadas, su lugar de trabajo, estudio y diversión a la vez. ¿Sus rostros? Los más felices. Pero no son solo ellos.

La Quinta de los Molinos es un establecimiento que no solo encierra una porción de la historia cubana, sino que, siguiendo los principios ecológicos y de inclusión social, emplea sus entornos físicos para convertir a cada uno en alguien y a su vez, a todos en uno. Hoy llegan también sus fronteras a los entonos virtuales.

Varios son los talleres desarrollados por los especialistas de la Quinta de los Molinos para potenciar las posibilidades de aprendizaje de cada uno de los niños y adolescentes que allí asisten; entre ellos muchos con dificultades físicas e intelectuales. Así han logrado incluir a los infantes como miembros importantes de la sociedad, mostrándoles que ellos también pueden cambiarla. La Fiesta del Libro infantil, propuesta de la Oficina del Historiador de La Habana, es una de las actividades más esperadas por los pequeños.

Esta Jornada por la literatura infantil surge, desde antes de la pandemia, en las Aulas Museos ubicadas en diferentes instituciones culturales del Centro histórico. La participación de los miembros de la Quinta de los Molinos en esta festividad era compleja, pues a los niños se les dificultaba trasladarse hacia un lugar más distante de sus escuelas para participar en un taller de una semana de duración.

No obstante, a finales de 2019 nos convocaron a sumarnos. En este caso trabajaríamos con niños ciegos y débiles visuales con una propuesta presencial que llamamos Ruta Verde de los sentidos y que por primera vez realizaríamos. El objetivo de esta actividad era que estos niños conocieran, descubrieran y disfrutaran de nuestros atractivos de plantas, animales e historia, utilizando el resto de sus sentidos: tacto, oído, gusto y el olfato. Este fue el antecedente principal a la propuesta que hoy lanzamos en las redes, explicó Lisette Abadie Fiandor, Especialista principal del Departamento Sociocultural de la Quinta de los Molinos

Pero tras la pandemia ¿desapareció la festividad?

Fue preciso, entonces, llevar la Fiesta del libro Infantil a las redes. De esta forma surge, hace tan solo un mes, el taller Jugando entre la pluma de Martí y los personajes de un Jardín, tras la solicitud de la Dirección de Patrimonio Cultural de la Oficina del Historiador de la Ciudad, para sumarse a la Fiesta del libro infantil en su Modalidad virtual.

Esta vez estaría dedicada al cuidado y protección de la Naturaleza y el medio ambiente, «por lo que tenía mucho vínculo con nuestro perfil y labor de Educación ambiental, y además se tratarían personalidades como Jose Marti y el escritor Hans Cristhian Andersen», comentó Abadie Fiandor.

Jugando entre la pluma de Martí y los personajes de un Jardín, por primera vez llegará a los niños de forma virtual.

Tras varias reuniones virtuales y búsquedas de otras propuestas similares, las especialistas de la institución elaboraron en dos semanas la primera versión del taller Jugando entre la pluma de Martí y los personajes de un Jardín. La convocatoria ya fue lanzada. Las actividades que incluye el taller serán entre el 29 de marzo y el 2 de abril, a través de las redes sociales de la Quinta de los Molinos.

La convocatoria es abierta para niños y adolescentes entre 5 y 11 años de edad, sin distinguir sus capacidades. En el caso de los adolescentes y jóvenes con discapacidad intelectual de nuestro Proyecto Quinta por la Inclusión Social, también les compartimos la convocatoria y los incitamos a participar y más teniendo en cuenta que los talleres virtuales dirigidos a ellos pararon por un tiempo.

Incluir a las personas con discapacidades a leer, estudiar, escribir sobre el Apóstol y otros temas, permite que sean percibidas como capaces de lograr sus propósitos, acepten las diferencias y compartan un espacio virtual común. Del mismo modo, contribuye a fortalecer su autoestima, entrenar en su socialización, desarrollar habilidades y propiciar un desarrollo cognitivo y bienestar emocional. Todo esto lo potencia la Quinta de los Molinos en conjunto con organizaciones e instituciones provinciales.

Bajo el eslogan «donde jugando entre cuentos, adivinanzas, títeres, disfraces, preguntas de conocimiento, dibujos y leyendo a Martí, podrás descubrir los secretos de las plantas y animales de un Jardín encantado», te convidamos a participar, si tu edad está entre 5 y 11, en esta fiesta, virtual por ahora.