Salud

¿Usas aceites?

Durante años los aceites esenciales se han utilizado para diferentes afecciones tales como el acné, las arrugas, el pelo seco o demasiado graso, las estrías e, incluso, las manchas producidas por los rayos ultravioletas, sin contar su gran efecto en otras complicaciones como los respiratorias o digestivas.

Cada aceite esencial es empleado con frecuencia en uno o para varios de estos tratamientos. Su aplicación depende también de lo que se desee conseguir o curar.

¿A qué llamamos aceites esenciales? De acuerdo con el estudio del profesor Alejandro Martínez de la Universidad de Antoquia, «los aceites esenciales son las fracciones líquidas volátiles, generalmente destilables por arrastre con vapor de agua, que contienen las sustancias responsables del aroma de las plantas y que son importantes en la industria cosmética (perfumes y aromatizantes), de alimentos (condimentos y saborizantes) y farmacéutica (saborizantes)».

Los aceites se pueden utilizar directamente en la piel, mediante aromaterapia o ingeridos si lo indica un especialista.
Para obtener beneficios reales a partir de su empleo se requiere que estos sean naturales por completo y una aplicación constante y consciente. Generalmente se aplican de noche y luego de ello nos debemos proteger del sol porque pueden mancharnos la piel. No todos son recomendados para lo mismo ni todas las personas pueden utilizar todos los tipos de aceites. Su efectividad puede ser comprobada de manera inmediata.

¿Sabes cuáles son los más comunes y para qué se utilizan?

Aceite esencial de árbol del té: este aceite es uno de los remedios naturales contra el acné más efectivos. Puedes diluir unas gotas en gel de aloe vera o en miel y tendrás una mascarilla perfecta. Tras aplicarlo evita exponerte al sol.
Aceite esencial de lavanda: tiene propiedades relajantes y analgésicas, por eso es muy utilizado en aromaterapia para calmar el estrés y el insomnio.

Aceite esencial de limón: ideal para pieles grasas porque tiene poder astringente. Además, es un potente desinfectante y cicatrizante.

Aceite esencial de romero: combinado con aceite de oliva sirve para aliviar las molestias y dolores en la zona de la espalda. También puede usarse para los problemas de circulación, aplicándolo con masajes en dirección ascendente en las piernas. No obstante, su mayor aplicación es en el cuero cabelludo con la finalidad de conseguir un pelo más bonito.

Aceite esencial de sándalo: fortalece el cabello y suaviza la piel. Tiene un aroma potente y es uno de los preferidos por los amantes del yoga.

Aceite esencial de eucalipto: considerado básico en aromaterapia. Se recomienda a muchos asmáticos por su poder descongestivo. Asimismo, viene fenomenal para la tos, la gripe y las infecciones de garganta, así como para los dolores musculares.

Aceite esencial de canela: tiene grandes poderes antisépticos, por eso es ideal para la piel. Se recomienda preparar un exfoliante rejuvenecedor mezclando este aceite con azúcar, jugo de naranja y aceite de oliva.

Aceite esencial de tomillo: empleado para problemas de las vías respiratorias, por ejemplo, para aliviar la tos. Además, mejora la memoria y estimula a nivel físico y mental.

Deja un comentario