Algunos periodistas de los llamados medios “independientes” reaccionaron vía redes sociales al material de Razones de Cuba expuesto ayer 28 de diciembre en el Noticiero Estelar de la Televisión Cubana.

El video explicó que ciertos medios de comunicación catalogados como independientes o alternativos bombardean constantemente las redes sociales con contenidos que responden a una línea editorial movida por los intereses de quiénes los financian.

Razones de Cuba afirmó que CiberCuba, ADN Cuba, Cubanos por el Mundo, Periodismo de Barrio, El Estornudo, entre otros son financiados por organizaciones de Estados Unidos como Open Society Fundation y la Fundación Nacional para la Democracia (NED).

Aspecto que ha sido demostrado he incluso se conoce que en dependencia de la administración que esté presidiendo la Casa Blanca los recursos son facilitados a un tipo de prensa pues en estos medios aún se pueden distinguir los más reaccionarios y los que tienen un discurso enfocado a los derechos humanos y temáticas de ese tipo.

Abraham Jiménez Enoa, quien dirige El Estornudo y ha publicado en The New York Times, BBC World y en otros medios extranjeros posteó en su muro de Facebook denunciando que “la televisión cubana ha tomado imágenes mías de un interrogatorio (forzoso, agresivo e inconstitucional) y las ha sacado de contexto en un obsceno reportajillo sobre la prensa independiente en Cuba (…)”.

José Raúl Gallego, periodista de Yucabyte también se manifestó en redes: “seguimos haciendo periodismo, independiente al poder del país que nos toca contar de cualquiera que busque dictarnos las agendas (…)”.

Yoani Sánchez, fundadora del blog Generación Y y de 14ymedio comentó en sus redes que se sentía halagada por su mención en el material de Razones de Cuba y dijo: “(…) hoy dormiré en paz, porque mañana me espera el fragor informativo en la redacción del diario 14ymedio”.

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Si algo favorable han traído todos los sucesos desencadenados a partir de la polémica del Movimiento San Isidro (MSI) en los últimos tiempos en el país ha sido la apertura a un camino diferente de la información en Cuba.

La sociedad necesitaba conocer una información que la prensa oficial cubana no estaba dando por el conservadurismo y un temor quizás a enfrentar desde el periodismo a la nueva contrarrevolución.

Desde aquella transmisión especial del Sistema Informativo de la Televisión Cubana sobre los acontecimientos del MSI, 27N, manifestación en el MINCULT, se evidenció la contraparte de esa política editorial que los medios señalados por Razones exponen en sus plataformas.

También se fueron desenmascarando poco a poco a sujetos que tienen estrecha relación con la disidencia de Miami y que realizan trabajos en su favor. Pero ese ejercicio periodístico debía haberse hecho hace mucho tiempo y contrastando fuentes.

El material de la noche de ayer abordó el tema de los medios independientes y su financiamiento como otra de las patrañas ideadas desde Estados Unidos. Razones de Cuba utilizó como terminología medios “independientes” y demostró su dependencia al gobierno norteamericano. Sin embargo, nunca han sido medios independientes si no alegales. Un verdadero medio independiente no responde a la agenda editorial de ningún gobierno ni de aquí ni de allá, si no a sus propias inquietudes.

¿Pueden estos llamados medios “independientes y alternativos” hacer mejor periodismo que los oficiales? Desde luego que sí y ese es el discurso que promueven y ¿por qué hacen un mejor periodismo? Porque van directo a la llaga, a las matrices de opinión que están caldeadas, ahí se ataca, las exacerban y la visibilidad aumenta. Entonces ¿eso es hacer buen periodismo?

Sin embargo, todos los periodistas que trabajan allí no se pueden calificar como mercenarios, aunque su salario salga de una estrategia mayor que pretenda desestabilizar el país.

Hay condiciones subjetivas que llevan a los periodistas a dejar los medios oficiales donde tal vez se iniciaron en su servicio social y comienzan a escribir algunas cuartillas de temas sociales para esos otros medios.

El dinero, siempre el dinero y las necesidades que debe costearse un periodista como cualquier cubano de a pie para poder vivir todo el mes es el motor impulsor más allá de una posición política. La competencia siempre será desleal.