Aunque por estos días el discurso audiovisual sigue marcado por la trama y los conflictos sociales que narra la telenovela cubana de turno, las últimas emisiones de la revista Una calle, mil caminos han captado la atención de los televidentes. El tratamiento de temas interesantes –poco mediatizados–y la aparición de nuevos rostros en la pequeña pantalla pueden ser los móviles de la expectación por parte del público. 

Pasos firmes, como parte de las entregas de sábado, fue uno de los telefilmes mejor acogidos durante este verano, incluso, se retransmitió a petición de los propios televidentes. Su historia cautivó a más de uno en casa. Un joven ciego por accidente a los 12 años de edad lucha por sus sueños y le da la oportunidad de tomar decisiones seguras a otro muchacho, que estaba acostumbrado a transitar el camino fácil.

No son pocas las enseñanzas que expone Gustavo en la obra, como tampoco son escasos sus miedos, tristezas, metas, inseguridades. Sin embargo, también muestra sus fortalezas. Además de las piernas –capaces de lograr la vuelta al óvalo en 53 segundos–, están “mi madre a mi lado, y los deseos de siempre superarme y borrar los supuestos límites existentes”. 

Al decir de Víctor Cruz, Gustavo está construido a partir de las características de varias personas semejantes al personaje.

Esas son las primeras palabras que VíctorAlfredo Cruz Fernández le deja escribir a Gustavo, pero no son las únicas. Logro entablar el diálogo con el personaje protagónico, antes de conversar con el autor holguinero. El joven Víctor Cruz y Gustavo (actor y personaje, respectivamente) conversan sobre el telefilme que los unió. 

– Gustavo, ¿qué sientes cuando las muchachas te cuelgan, tras decirles: “soy ciego”?

– Angustia total, ligada a una mezcla de sentimientos y sensaciones nada agradables.

– ¿Qué aprendiste de tu guía Dani?

– Que todos los cambios son posibles y que un amigo vale más que cualquier cosa.

– ¿Aún sueñas con ir a Francia, ganar los paralímpicos y traer el oro a Cuba?

– Por supuesto. Es mi mayor aspiración y no pienso dejar de insistir en ello.

“Todas las escenas en la pista exigieron muchísimo”, expresa el actor holguinero.

– ¿Qué mensajes les envías a otros jóvenes como tú…diferentes, con grandes sueños por cumplir?

– Que nada ni nadie tiene el poder de restarles capacidad para lograr lo que sea que anden buscando. Que el único límite lo ponemos nosotros mismos y que todos, absolutamente todos, somos discapacitados, pero con la diferencia de que en nuestro caso, somos de los pocos afortunados de que nuestra discapacidad sea solo física.

– ¿Estás agradecido con la vida? ¿Por qué?

– Pesaba que no. Pero ahora mismo sí, y mucho, porque antes de conocer a Dani, no me había percatado de algo sumamente importante, y es que la vida me dio la oportunidad de ver con el alma, con el corazón, que es mucho más importante. Ahora puedo ver más allá que cuando veía con mis ojos.

– ¿Continuarás dando pasos firmes?

– Espero que sí.

Dani, el último guía de Gustavo, se convirtió en su amigo y le ayudó a comprender que todo cambio para bien es posible.

Quizás, el actor pudiera contestar la última pregunta de la misma manera que su personaje. Después de todo, comparte –con Gustavo– más que el teléfono desde donde responde, el cuerpo y las emociones. Al hablar sobre lo que más le atrajo de la personalidad del atleta invidente, destaca “su mundo y su fuerza interior” y dice que lo conoció “viviéndolo”. Así, poco a poco, nació el protagonista del telefilme. Víctor Cruz se enorgullece al contarlo. 

– Durante la construcción del personaje, ¿qué fue lo primero que lograste? ¿Lo físico o lo sicológico?

– Realmente fueron a la par. A medida que descubrí y entendí su condición de invidente me llené de sus pensamientos, sensaciones, develé su esencia y mundo interior.

– En la conversación del programa Paréntesis, aseguraste que Gustavo está construido con pedacitos de personas parecidas a él. ¿Qué te inspiró a tomar las características de otros?

 Me sirvió de guía y estudio observar a muchos invidentes reales que me sirvieran de referente. De algunos tomé su manera de caminar, de otros su bondad, de otros su manera de hablar, y de uno en específico que es ciego tardío, pues perdió la visión a los 10 años, me basé para recrear su vista. También tomé mucho de Nelsito, un atleta ciego del equipo CUBA de atletas discapacitados. Por eso afirmo que Gustavo está hecho de muchas personas.

– El telefilme tiene varias escenas de fuerte carga física, por un lado, y emocional, en otras. ¿Cuáles exigieron más esfuerzo de Víctor? ¿Cuáles fueron las más disfrutables?

– Las escenas de carga física. Todas las escenas en la pista exigieron muchísimo, fueron muchas horas bajo un sol ardiente y con varias vueltas al óvalo. Ahora, las más disfrutables fueron las escenas emotivas. Vivir esos momentos no tiene comparación

– Ya tuviste contacto previo con el mundo deportivo. ¿Le cogiste el gusto a la pista? ¿Cuánto practicabas en el estadio?

– Sí, esos días de entrenamiento en la pista fueron maravillosos. Si tuviera la oportunidad me dedicaría a correr la pista todas las mañanas, es muy placentero y saludable.

– La escena en que rompes el bastón es impresionante. ¿Fue difícil lograrla? ¿Alguna anécdota interesante sobre esta escena u otra?

– Concuerdo en que es una escena impresionante por el nivel dramático que encierra, pero si hablamos de nivel de dificultad diría que otras escenas, aparentemente más sencillas me fueron más difíciles. Esta escena es que se hizo una sola vez debido a que solo se podía romper un solo bastón, no había una segunda oportunidad, era de una o ninguna.

Luego de tanto éxito por el telefilme Pasos firmes, Víctor Alfredo Cruz Fernández se encuentra en el proceso de prefilmación del cuento Los asesinos, bajo la dirección de Yeandro Tamayo.

– ¿Algún sentimiento encontrado durante la filmación? ¿Recordaste la situación de cierto niño o joven conocido durante la investigación?

– Muchos. Después de Gustavo, me siento mejor persona. Dejaría de ser Víctor para convertirme en Gustavo y me sentiría muy conforme, agradecido.

– ¿Consideras a tus personajes familiares, amigos o conocidos?

– Los considero “Yo” dormidos, yo en otra dimensión. Aunque cuando pienso en mis personajes interpretados (no en todos los casos) tengo una sensación de letanía, parecida a cuando extrañas mucho a un familiar y comprendes que verlos es prácticamente imposible.

– ¿Qué significan para ti las publicaciones de actores, escritores y amigos en Facebook que aplauden tu actuación en Pasos firmes?

– Una forma de agradecimiento.

–  Luego del éxito alcanzado como Gustavo, ¿cuáles serán los próximos proyectos de Víctor Cruz?

– Estoy en proceso de prefilmación del cuento Los asesinos, del homónimo de Ernest Hemingway. Esta vez bajo la dirección de Yeandro Tamayo y otros proyectos, que aún no es posible su divulgación. 

– En el telefilme, Dani asegura: “Eso de ser ciego me fundió” ¿A Víctor también le fundió vivir la experiencia?

– Para nada. Es una experiencia que guardo y guardaré por siempre en mi corazón. Después de Gustavo no temo a perder mi visión.

Víctor y Gustavo siguen llevándose muy bien. Cuando le vuelva a escribir a Víctor, no sabré con quién hablar. Pero sí estoy seguro de que muchos jóvenes como Gustavo irán a Francia, a otros paralímpicos, y traerán el oro a Cuba. Todos ellos, diferentes y únicos, lucharán por sus sueños con pasos firmes.

*Imágenes cortesía del entrevistado

https://m.youtube.com/watch?v=S-0WlaNHvXE&t=2061s