¡Qué bonita! ¡Vuelvan a hacerla! ¿Cuándo sale el primer número? Fueron las exclamaciones que se escucharon aquella tarde en la Plaza de la Catedral de La Habana Vieja. Con revistas sobre los adoquines y voces en busca de niños, el 10 de octubre de 1980 voló por primera vez el zunzuncito.

“El 9 de octubre fue un día de corre corre: terminar de imprimir el primer número, coordinar la presencia de los creadores, avisar a los colaboradores, muy parecido a la víspera del nacimiento de cualquiera de mis hijos (…)”, rememoraba en la edición 358 de Zunzún Jorge Oliver, reconocido historietista, padre del Capitán Plin y primer director de la revista.

Imagen tomada de Cubaperiodistas

Zunzún nació dirigida a los niños de la enseñanza primaria, con el fin de cubrir los intereses informativos y culturales de los infantes desde preescolar hasta sexto grado, un público bastante difícil, pero a los que se supo llegar con inteligencia y sensibilidad.

Según comentó su actual directora Adela Moro, “pretendemos siempre ser una revista enciclopédica, no subestimar al niño, solo hay que ser capaces de saber explicárselos. Por eso se precia Zunzún de que habla de todo un poco, siempre defendiendo los valores nacionales y la identidad”.

“Tenemos el privilegio de que fueron fundadores de la revista, Roberto Alfonso, Orestes Suárez, el propio Jorge Oliver, que fue su primer director, y Ernesto Padrón, todos maestros de la historieta y la animación”.

Algunos de ellos le dieron vida a los personajes más queridos por lo niños: Virgilio Martínez, considerado el padre de la historieta cubana, con Cucho; Roberto Alfonso con Yarí, Lillo con Matojo y Lucas Rengifo, Ernesto Padrón fue el papá de la cosmopionera Yeyín, Juan Padrón permitió a Elpidio hacer campamento en la revista y el gato verde de Oliver se convirtió en el Capitán Plin. Más tarde vinieron los más jóvenes con Kukuy, el güije y el capitán Rascacio, de Ángel Velazco, Claudia, Pelota y Ortografito, de Sonmy Álvarez, y Zunzún, Doña Lechu y Compay Grillo de Anisia Miranda.

Entre flores con Zunzún

Algunos pensarán que hacer periodismo para niños y niñas es de “categoría menor”, pero se equivocan. Este trabajo demanda que los infantes aprendan divirtiéndose.

Según la directora de la revista, “esta labor exige trabajar con rigor y amor. Obliga a adelantarse a las posibles interrogantes del niño y, por consiguiente, requiere de una investigación exhaustiva para lograr responder a los infantes de tan diversas opiniones, caracteres, formas de ser y de aprender. Asimismo, debemos preparar las páginas con un lenguaje claro, donde se diluyan los géneros periodísticos, evitando parecernos a lo que dan en las escuelas. Los niños nos leen porque creemos en ellos y no los hacemos incapaces de entender el mundo, logrando así que aprendan jugando y jueguen aprendiendo”.

Imagen tomada de la Revista Zunzún

Para lograr todas estas metas, los redactores no se han quedado solo en la creación de la revista Zunzún, sino que han complementado conocimientos con otras producciones. Por ejemplo, se empeñan en mostrarles a los infantes los héroes desde una perspectiva más cercana a ellos, desmitificándolos.

Esta máxima zunzunera tiene frutos en Conociendo a Martí, Zaragoza en Martí I y II, Martí en Zaragoza, Pepe Martí, Martí en Madrid, Nuestro Martí, La casa de Pepe Martí en Valencia, El hombre de la Edad de Oro, ¡Y se rompió el corojo! relacionados todos con la vida y obra del Apóstol. Aunque también están Héroes de la Patria, Patriotas cubanos, Cuando el Che era Ernestito, Leamos más, Rebelión, Camilucho a Kmilo 100 fuegos, un hombre de leyenda, entre otros.

Los temas de cultura general en Para Curiosos, incluso compendios de libritos sobre los países del ALBA, la región del Caribe, de Angola, entre otros, sin olvidar la edición especial dedicada al Comandante en Jefe, han tenido también gran aceptación del público.

A pesar de la diversidad de producción que tienen los quince miembros de la redacción, la revista Zunzún mantiene secciones fijas y corridas. Las historietas, la carta ilustrada, Los curiosos y porqués, las capsulitas de Doña Lechu, las historietas de doble página, Retrato, Mi Taller y Bijirita son las secciones más gustadas, no solo por su constancia, sino también por la calidad del trabajo.

Imagen tomada de jovenclub.cu

“El resto de las páginas las alternamos con historietas, temas de geografía, de la fauna y flora cubana, cuentos, leyendas y fábulas, oficios y profesiones, entre otros muchos temas de interés”, explicó Adela Moro.

Pensar como los niños: rapidito y bien

Varias han sido las vicisitudes por las que ha transitado la revista, sobre todo los avatares relacionados con el déficit de papel, las roturas en las imprentas, los atrasos de las empresas encargadas de la distribución y, por si fuera poco, se une en este 2020 la llegada de la COVID-19 con sus consecuencias.

Por ello, “hemos tenido que reinventarnos y atenernos a las nuevas tecnologías. Ya Zunzún no solo está en soportes de papel, animados, tarjetas, marcadores, sino que, además, llegamos al ámbito digital. Tenemos una cuenta en Medium donde publicamos trabajos más profundos y extensos y estamos en las redes sociales”, comentó Adela.

Si bien no todos los niños tienen acceso a Internet, las redes sociales son una alternativa para llevar los aleteos de Zunzún a una parte de los infantes, quienes, por cierto, han demostrado mucho cariño en estos tiempos.

Esta opción resulta muy factible porque ante la desvinculación de los niños con las escuelas y el aburrimiento en casa por el confinamiento, ¿qué mejor manera de aprender que divirtiéndose? “Y aunque a personas acostumbradas al papel nos resulta un poco difícil, hemos aprendido a realizar productos multimediales y audiovisuales”, aclara Adela Moro.

Imagen tomada de isuu.com

Por ahora, Zunzún está solo en Facebook, donde los seguidores aumentan cada día y la aceptación de los trabajos es cada vez mayor, fruto de las publicaciones constantes y de calidad, así como de la interactividad que tienen con su público.

En cuestiones de accesibilidad, Adela Moro cuenta que los PDF de las ediciones de la revista se cuelgan en la página de Facebook, aunque pueden ir a la editorial a copiarlos, pues no existe todavía un espacio específico en Internet para hacerlo. “En la librería en los bajos de la Editorial se venden nuestras publicaciones cuando hay ejemplares, igual que en los estanquillos y a través de los correos. Donde nos soliciten vamos a esos lugares, llevamos nuestras revistas y las vendemos allí”.

Zunzún voló por primera vez rodeado de niños, decía Oliver. Cuarenta años después son los niños quienes vuelan con Zunzún.